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sábado, 14 de abril de 2012

Capítulo 31. Prólogo final.

-Te juro, que estoy super feliz de volver a estar contigo.
-Yo también, te echaba tanto de menos...-¡Mamá! ¡Papá! ¡Feliz Reconciliación!- Dijimos todas. Carol,Tamy y yo.
Aquella reconciliación fue el más bonito que tuvieron en su vida. Palabras de amor, unos te quieros y por último aquel beso que lo diría todo. Mi padre y mi madre se dieron una segunda oportunidad. Fue algo maravilloso, después de la llamada que tuvo Javié de su madre, estaba triste, Natalia le confesó todo, lo que este tiempo había conseguido y cual fue su objetivo. Ahora, estará allí, en algún lugar donde arrepentirse de todo lo que les hizo pasar a mi padre y a Javié. Él, echó durante algún tiempo de menos a su madre,(jamás podrá olvidarla) pero después, pudo levantarse gracias a nosotros, su familia, sus hermanos; Carol,Samuel,Tamy,Javié, Estrella, Mario y yo.
-Toma mamá.-Le ofreció Tamy. Mi madre, entusiasmada abrió ese regalo que le regaló mi hermana. Fue un regalo por su reconciliación, un collar, normal y corriente. Pero la sorpresa fue al ver que Fran, su marido, mi padre, recién reconciliado le entregó una caja azul, con un lazo celeste que decía "Te quiero" .
-¡Ábrelo! - Gritamos todos intrigados. Mi madre lo abrió. Era un anillo, en su interior había unas palabras "María & Fran".
-Gracias, me encanta.- Agradeció María. Después, un beso.
Mis hermanas y yo  habíamos preparado un pastel por su reconciliación. Chocolate, chocolate y más chocolate. Cogí un cuchillo y lo corté en nueve trozos. Cada uno cogió el suyo.
-Mmmmm... ! - Todos, absolutamente todos nos manchamos de chocolate la boca. Carcajadas se escuchaban por toda la casa. En ese momento llamaron al timbre. Eran los padres de Mario, Estrella y Samuel.
-Pasad, pasad - Ofreció mi padre. Todos entraron, y en aquella noche de invierno, en aquel lugar de mi casa, pasamos el aniversario-reconciliación de mis padres.


Tal vez no se trate de olvidar, si no de recordar sin que te duela.
Y esque la vida, a veces te trae malas pasadas, pero no tienes más que levantarte y seguir hacía delante. Porque si no lo haces tu, ¿quién lo va a hacer? 

[ Y fue allí, un día en el centro comercial, donde comenzó aquella historia de amor, que me dejo sin respiración. ]  Te quiero, por y para siempre.


"Los finales felices aunque sean repetidos, son mágicos, especiales, son los que te hacen recordar que la vida da segundas oportunidades y que aunque sea difícil, se olvida y se sigue adelante."

Capítulo 30. "Hola papá"


Mi padre, quedo solo con Javié por algunos días. Ya no sabía que hacer, hacía tanto que no veía a Natalia... La echaba de menos, eso sí, jamás le perdonaría lo que hizo, sin explicaciones. Javié era otro afectado, estaba en su cuarto, sentado en la silla de su ordenador, al lado de su novia, Carol.
Al cabo de dos meses, ya era abril. Mucho tiempo había pasado desde la desaparición de su madre.
En esos momentos recibió una llamada de teléfono,tal vez... le acabaría cambiando la vida.

-Te quiero, te quiero, te quiero- pronuncié tras aquel beso.
- yo también, por encima de cualquier pero.- Un sonrisa.
Pero por un momento me pasaron esas cosas que habían ocurrido durante todo ese tiempo, agaché la cabeza, se me nublaron los ojos.
-¿Qué te pasa?
- Estoy mal por mi padre, no puedo verle así.
-Te entiendo, si quieres... puedo acompañarte a que lo veas- Me propuso.
-No, creo que no es el momento...
-Si, si lo es, es cuando más necesita tu apoyo, el de tus hermanas y... bueno, tal vez tambien necesite el de tu madre.
-Bueno, ahí te equivocas-Una sonrisa se me escapó.-pero quizás tengas razón en ir a verle.
Me levanté del sofá, estábamos en su casa, viendo la tele, asique la apagué, me puse el chaquetón, cogí mi bolso y con una sonrisa de oreja a oreja me fui hasta la puerta. Mario tambien se levantó, cogió su chaqueta y fuimos a casa de mi padre.

-¿Sábes que te quiero?-dijo Tamara.
-Si, pero yo te quiero más. - Contestó Samuel.
Sus manos estan unidas, sus miradas se mantenían fijamente.
Un beso, otro.

- Creo que lo mejor que me pudo pasar fue conocerte.-Comentó Carol.
-Sí, estas en lo cierto.- Dijo con su tono de egocentrismo Javié. ¿Javié?, si, hacía tiempo que estaban juntos, solo algunas semanas. Él la encontró sola en casa de Samuel, cuando todos iban a pasar allí el día. Entonces se acercó y claro, llegó el beso, que lo significó todo.
-Bah, Te quiero.
-Yo tambien- Sonrisas, y beso.

En otro lado de la ciudad, sonó el timbre.
-Hola papá.