-Te amo.
-¿Sábes lo que haces no?-Preguntó el chico aturdido.
-Si, conseguiré el dinero y me escaparé.-Contestó Natalia. Era una comunicación telefónica, por lo cuál no se escuchaba muy bien.
-Y, ¿Javié?
-Se vendrá conmigo.
-Pero, ¿sabe algo?
-Nunca lo sabrá. Le diré que nos tenemos que mudar..-Dijo, un poco insegura.
-Y, Fran, seguramente te buscará... ¡Pero estás loca!-Gritó el joben.
Una voz se escuchaba de cerca.
-¡Julián! un minuto.
-Haber Julián, vas ha hacer lo que yo digo.-Prosiguió la chica.
-Pero..
-Julián, yo te quiero y por eso es mejor que hagamos lo que yo te diga;Dentro de tres días, llegaré, cogeré el dinero y me iré, cogeré el tren, y cuando llegue, pagaré la carcel, nos iremos juntos y volveremos a estar como antes.
-Esta bien, te estaré esperando, adios, te quiero...
-Te quiero..
Tres meses antes..
-Lo siento...-Decía Julián tras el asesinato.
-No lo sientas, yo te amo, y siempre te amaré. Buscaré como sea una salida para poder conseguir el dinero y salvarte de esta carcel.-Contó la chica.
-Gracias.., pero, ¿cómo?
-Ya tengo a la persona digna, asique solo tengo que ponerme manos a la obra. Dentro de tres meses volveré a contactar contigo, y te contaré como van las cosas.
-Te quiero.. lla..ma..me..pron..-La linea se fue cortando pero Natalia pudo entender lo que decía.
-¡Eih! Pauline, ¿ese no es Mario?-Dijo Samuel.
-¿Mario?, ¡anda mi amigo Mario!-Gritó Javié.
-¡Hola a todos!-Yo, en la esquina, sonreía para mí, en verdad, esta vez venía más guapo. Llevaba unos vaqueros claros, con una camisa azul marino que dejaba ver sus músculos encantadores. En cambio Estrella empezó por presentarse.
-Hola, soy Estrella, amiga de Pauline.
Dos besos.
-¿Pauline?-Dijo mirandome indeciso.
-Ho..la..de.. nuevo..-Dije tímidamente.
-¡Encantado de volver a verte!- Sonrió. Era el momento más vergonzoso que pasé, Samuel, mientras me miraba con sonrisillas.
-¿Qué haces aquí?-Se preguntó Javié.
-Me lo ha dicho Pauline. Como todos venías , yo , estoy aquí.-Dijo, sin parar de sonreir.
-jajajaja pues que alegría.. Yo soy Tamara, la hermana de Pauline.-Se presentó sonriente. Samuel reconoció para sí que un poco de envidia si tenía.
-Encantado, ¿y tú?
-Caroline, su otra hermana.-Dijo tímida.
-¿Tres hermanas?
-Si. -dije.
-¡guau!, pues.. ¿entramos?
Compramos palomitas, bebidas y varios paquetes de chucherías. Yo, todo el rato me cogía a Estrella, que tímida no tenía valor para acercarme a Mario. Mis nervios eran imparables.
- Estrella, ¿qué hago?-Dije un poco asustada.
-¡habla con él!¡ya!-Dijo sonriente.
-¡qué no!-Mientras Mario, iba delante, enseñando su sonrisa y escuchando a la vez nuestro murmullo. Samuel iba de la mano de Tamy y Javié al lado de Caroline y Mario. Nosotras, íbamos las últimas.
-¡Qué si!
-¡Qué no!-Discutimos tontamente, ya que las dos sabíamos que Mario nos escuchaba.
Entramos en el cine, fila ocho ,butacas, dieciocho,diecinueve,veinte,veintiuno,veintidós,veintitrés y veinticuatro.
-Pasad chicas, yo paso despues.- nos sonrió Mario a las dos. Él iba detrás, lo mejor es, que se puso al lado mía. Miré a Estrella sonriente, ella comprendió todo ya que al estar delante no lo había visto.
Mario estaba muy callado, parecía que no se atrevía a hablar, aunque con ya dieciséis años pienso yo que ya habrá tenido estas situaciones. De pronto las luces se apagaron y empezaron los anuncios.
Tamara y Samuel se cogieron de la mano, Caroline estaba un poco sola aunque al lado de Javié.
-Pauline.-Dijo Mario a lo bajo.-Tamara y Samuel salen, ¿no?
-e.. si..-dije super nerviosa.-desde hace poco, desde ayer.
-¡Guau! hacen super buena pareja... oye, esta peli es Saw 4 , ¿no?
-Si, aunque podrían haber elegido una mejor.. yo con esta .. puf, tengo mucho miedo.-Dije tímidamente.
-No te preocupes, cuando tengas miedo, te agarras a mí..-Tuvo valor Mario.
A mi, esa frase me congeló y me enamoró.. más de lo que estaba. Me giré a Estrella y se lo conté.
-¡Tía! -Gritó Estrella sorprendida. Toda la sala se giró y le mandó callar. Estrella siguió a lo bajo.-pero que ese tío quiere algo más... o eso parece. Déjate llevar.
La película empezó, en la primera escena miré seria a Mario, que me miró sonriendo, luego yo sonreí. En otra esquina de la sala se encontraban Samuel y Tamara, besándose, yo, en realidad sentía un poco de envidia porque nunca me había besado con nadie.
Fue transcurriendo la película, cuando apareció una escena super miedosa, fue un impulso pero mis brazos se fueron directos a los de él.Noté como en distintas escenas de la película me miraba y sonreía.
-Estrella.-La llamé.
-¡Dime!
-Lo quiero besar..
-¡Bésalo!
-Si claro, y me morreo con el ¿no?
-¡Claro! ajajaj, no, déjalo que lo haga él, o simplemente.. ahora no es momento, no lo conoces muy bien.. ya tendrás ocasión..-Me aconsejó.
-Gracias.-En ese momento miré de nuevo a mi izquierda, donde se encontraba Mario, pero en seguida me giré y seguí mirando la película. Fue una situación muy incómoda, aunque demasiado feliz por otro lado. Me sentía super contenta porque esa situación nunca la había vivido con nadie. Era algo por dentro que me invadía. Aunque en realidad no se lo que Mario siente por mi...
jueves, 31 de marzo de 2011
martes, 29 de marzo de 2011
Capítulo 9-Una oportunidad.
Un día soleado y despejado.
Tamara estaba más contenta que nunca. Caroline estaba en su habitación levantándose. Yo, hablaba con ella. Contándole todo lo que pasó ayer, entre Tamara y Samuel. Hoy era sábado asique por fin podríamos disfrutar tranquilas.
-Y se dieron un beso..-Dije.
-¡guau! ¡Que dices! ¡Madre mía!-Se sorprendió Carol.
-Pues ya ves... en el jardín del instituto.-Le conté.
-¡Eso es precioso!, ya quisiera que me hubiese pasado a mi.-Dijo Carol, con una cara triste.
-¡eih! ¿Carol?, ¿A qué viene esa cara?, tú eres un encanto, ya te llegará el momento. Mirarme a mí, sola, jajaja-Sonreí. Ella aunque le costó, también sonrió.
-¡Buenos días!-Se levantó Tamy.
-Mira,hablando de la reina de Roma, ¿cómo has dormido?-Le pregunté en tono irónico.
-Perféctamente.-Dijo super contenta.
-Bueno, yo me bajo a desayunar.-Dije, y con una mirada irónica a Tamara me fui.
Bajé a la cocina, Mamá ya estaba despierta.
-¡Buenos días mamá!-Saludé.
-¡Buenos días!
Abrí el frigorífico saqué el cartón de leche y me serví en un baso. Luego me senté en la silla, al lado de mamá.
-¿Cómo te llevas con Javié?-Me preguntó.
-Perfectamente. Es muy simpático y agradable. Además se ha adaptado genial.
-Me alegro. Natalia también es simpática por lo que me ha contado Caroline.
-Si,es buena chica para papá. Aunque no es como tu..
-Bueno no volvamos al pasado, me alegro de que por lo menos sea feliz.
-¡Así me gusta mamá!, olvida todo lo que te haga sufrir.-Me acerqué y la abracé.
-Aunque cueste, lo intento. Gracias Pauline.
-De nada mamá.-Dije. Me tomé el desayuno. Eran las once, cuando llamó al timbre Estrella.
-¡Hola!
-¡Hola!, pasa.-Le ofrecí. Entramos en el salón, pusimos un poco de música y nos sentamos en mi cama.
-Oye tía.. ¿es verdad que ayer Samuel y tu hermana se besaron?-Me preguntó intrigada.
-en... ¿y eso?
-Pues que lo contaba toda la clase a la salida.
-Si, es verdad.. pero no digas nada.-Le pedí.
-Vale.. ¡Pero dios! ¿Qué dices?¿y cómo fue?-Se intrigó.
-Pues un beso, muy dulce.. ¡yo lo vi!-Presumí.
-jajajajaja-Se rió.
Tamara, se sentó en el ordenador y puso su tuenti, antes le había mandado un SMS a Samuel para que se conectara, y allí estaba, puesto en los conectados.
-Cariño, qué bien que estemos así. Espero que duremos un montón. Te quiero.
-Yo estoy seguro de que duraremos más que nadie. Te quiero un montón-Le contestó.
-Te quiero más, que lo sepas jajajaja
-No, eso nunca.
-¿Nunca?, nunca se dice nunca
- Es verdad... lo siento amor"
-No importa, todos cometemos errores jaajajaja
-Gracias por perdonarme.-Le hizo la pelota.-¿Quiéres quedar esta tarde?
-Esta bien. ¿Dónde?
-En el cine. Podemos ver Saw 4.-Sugirió Samuel a posta.
-¿Esa? por dios... a mi me da miedo.
-No te preocupes, cuando tengas miedo allí estaré yo.
-Bueno... si eres así... ¡Vale!-Contesté.
-¿Quedamos a las cinco en la puerta del centro comercial?
-¡Vale!,-Yo, no sabía si preguntar si podían ir mis hermanas o si íbamos a estar solos.
-¿Quiéres que valla más gente? así disimulamos más..
-¡Si!, se lo diré a mis hermanas..-"uf que alivio" pensé.
-Vale, pues allí a las cinco. Te quiero Tamara.
-Vale. Te amo.
-¿Más que yo?
-Si, mucho más.
-¿Por qué?, yo te quiero más que a nada en el mundo.
-Vale, ¿y qué?, yo también te quiero más que a nada en el mundo. Eres mi mundo.
-Te amo.
-Te adoro.- Los dos se desconectaron.
Por el otro lado de la casa, yo, hablaba con Estrella.
-Jo.. llevo casi dos días sin hablar con Mario,lo último fue "como una chica como tú sola" ¿y si piensa que soy muy pesada?
-¡Que va!, si ni siquiera habéis hablado lo suficiente, aunque esa frase.. tiene lo suyo jaja. No te preocupes.
-Eso espero... Pero, quiero contactar más con él.
-Pues... no se que puedes hacer. Yo creo que deberías hablar más con él por tuenti.
-¿Sí?.. pues eso haré. Pero lo veo difícil, nunca se que contarle.-¿Y a ti como te va?, que ultimamente siempre hablamos de mí...
-Pues genial, no hay mucha novedad.
-¡Qué raro viniendo de tí!-Sonreí.
-¿De mí?, si soy horrorosa..
-¿Qué? pues entonces yo.. soy un monstruo.-Las dos empezamos a reírnos y a decir tonterías.
Estuvimos hablando, riéndonos y como siempre de tonterías. Despues nos llamó mi madre.
-¡A comer!
-¡Up! no he llamado a mi madre.. me voy ya.
-¡No!, quédate a comer, mi madre habrá echo comida también para ti.
-¡Estrella!, yo he llamado a tu madre para que te quedes.
-¡A vale!, gracias-Bajamos y comimos.
Después de comer nos metimos en el ordenador y como siempre a la misma hora, ahí estaba, Mario.
-¡Hola!-Saludé.
-¡Hola!-Me dijo con una carita sonriente al final.
-¿Qué tal?
-Bien, acabo de llegar del instituto.
-¿Cómo te ha ido?
-Genial, aunque algunos problemas, oye, ¿Conoces a Samuel?
-¿Samuel?... e...
-Es moreno,ojos marrones.. bueno y si te sirve también es un poco insinuoso porque siempre habla insinuando. Samuel Gonzalez.
-¡A si !, lo conocí en un campamento, en Málaga. ¿De qué lo conoces?
-Está en mi clase.
-Pues este año me imagino que nos volveremos a ver.Me imagino que volverá a ir al mismo campamento. Me cayó genial. Vivimos una semana... puf.. que recuerdos.
-¿Cómo?, pero tampoco tendríais tanto contacto.. os lleváis dos años, ¿os pusieron juntos?-Puf.. ¡dos años, nos llevamos,¡ dos años!, pero en el amor da igual la edad, "pensé"
-Si, en la misma habitación. Fuimos a una discoteca, había un montón de chicas bailando. Se besó con una.. con mi prima.
-¿Tú prima?-Me sorprendí.
-Si, solo fue un amor de verano. Estuvieron solo esa semana. Después cortaron.
-a.. pues nunca me ha hablado de eso..-Me extrañé.
-No tiene mucha importancia, podríamos quedar algún día..-Me preguntó de repente.
En ese momento se abrió la puerta, era Tamy.
-Hola chicas. Se me ha olvidado deciros que si queríais ir al cine luego, yo voy con Samuel.
-¿Al cine?-dijo Estrella.
-¡Claro!-Con una mirada le indiqué a Estrella la conversación con Mario, pronto entendió todo.
-Se lo podemos decir a Javié..
-Vale, se lo diré a Samuel para que hable con él.-Dijo Tamara.
-¡Vale!, ¿a qué hora?
-A las cinco.
-Perfecto pues vamos con vosotros.
Volvimos a la conversación. Volví a leer "Podríamos quedar algún día.." Estrella se acercó y me dijo.
-¿Y cómo se lo vas a decir?, no sabes donde vive, ni nada..
-Ya, pero por el tuenti le puedo decir que van sus amigos, Javié y Samuel.-Dije con una sonrisa..
Seguí la conversación con Mario.
-Podemos quedar hoy.
-¿Hoy?
-Si, en el centro comercial, de aquí, de La zubia. ¿Vives lejos?
-¡Que va!, solo si voy andando. Pero iré en moto.
-¿Tienes moto?
-Si, desde este año.-Una alegría inmensa me recorría todo el cuerpo. '¡Que lo volvería a ver!, ¡Con moto!, ¡En el cine!. Estrella y yo , empezamos a saltar en la cama de alegría, nos dimos un abrazo. Mi alegría no se podía parar. Pronto lo volvería a ver.
-¿Entonces vienes?-Le volví a preguntar.
-¡Claro!, ¿a qué hora?
-A las cinco.
-Pues allí estaré.-Confirmó.-¿En la puerta, no?. Dame tu movil, cuando esté allí te daré un toque. Así sabrás que he llegado.- ¿Mi movil? ¡Dios! que me a pedido mi móvil!, ¡Madre mía!- Gracias, aquí tienes.-Me agradeció tras darle mi numero, después él me dio el suyo. Rápidamente lo apunté en la agenda del teléfono.
-Si, si , en la puerta.-Contesté con una carita sonriente en medio de la frase.
Me despedí y me desconecté. ¡Teníamos que elegir la ropa que nos pondríamos! ¿Falda o pantalón? ¿Vestido? ¿Leguins o short? ¿Botas o sabrinas?... No lo sabía.
Tras media hora.
-¡Ya se!-Dije por fin.
-¿ El qué?
-Nos pondremos esto.- Señalé a una camiseta azul ,larga, no la pondríamos con una cinturón, unos short vaqueros y las botas altas.
-¡Perfecto!
-¡Pues venga, manos a la obra!-Estuvimos un rato, para vestirnos, después nos alisamos el pelo con algunos tirabuzones.
-¡Este será el mejor día de mi vida!, ¡No me lo puedo creer!-Dije saltando de alegría.-¡Además tengo su movil!.
Fuimos andando. Cuando llegamos, ya en la puerta, fuera, estaba Javié y Samuel.
-¡Hola chicos!
-¡Hola!.-Samuel solo se quedó mirando a Tamy. Iba muy guapa, empezó a mirarla de arriba a abajo.
-¡Samuel, disimula!, que se te cae la baba.-Dije yo, irónica. Todos empezamos a reír. Yo, nerviosa miraba de vez en cuando a Estrella. No sabía que haría cuando viniera. Nadie sabía que lo habíamos invitado, solo Estrella y yo.
Pero de repente un chico en una moto, se veía desde lejos, empezó a acercarse..
Tamara estaba más contenta que nunca. Caroline estaba en su habitación levantándose. Yo, hablaba con ella. Contándole todo lo que pasó ayer, entre Tamara y Samuel. Hoy era sábado asique por fin podríamos disfrutar tranquilas.
-Y se dieron un beso..-Dije.
-¡guau! ¡Que dices! ¡Madre mía!-Se sorprendió Carol.
-Pues ya ves... en el jardín del instituto.-Le conté.
-¡Eso es precioso!, ya quisiera que me hubiese pasado a mi.-Dijo Carol, con una cara triste.
-¡eih! ¿Carol?, ¿A qué viene esa cara?, tú eres un encanto, ya te llegará el momento. Mirarme a mí, sola, jajaja-Sonreí. Ella aunque le costó, también sonrió.
-¡Buenos días!-Se levantó Tamy.
-Mira,hablando de la reina de Roma, ¿cómo has dormido?-Le pregunté en tono irónico.
-Perféctamente.-Dijo super contenta.
-Bueno, yo me bajo a desayunar.-Dije, y con una mirada irónica a Tamara me fui.
Bajé a la cocina, Mamá ya estaba despierta.
-¡Buenos días mamá!-Saludé.
-¡Buenos días!
Abrí el frigorífico saqué el cartón de leche y me serví en un baso. Luego me senté en la silla, al lado de mamá.
-¿Cómo te llevas con Javié?-Me preguntó.
-Perfectamente. Es muy simpático y agradable. Además se ha adaptado genial.
-Me alegro. Natalia también es simpática por lo que me ha contado Caroline.
-Si,es buena chica para papá. Aunque no es como tu..
-Bueno no volvamos al pasado, me alegro de que por lo menos sea feliz.
-¡Así me gusta mamá!, olvida todo lo que te haga sufrir.-Me acerqué y la abracé.
-Aunque cueste, lo intento. Gracias Pauline.
-De nada mamá.-Dije. Me tomé el desayuno. Eran las once, cuando llamó al timbre Estrella.
-¡Hola!
-¡Hola!, pasa.-Le ofrecí. Entramos en el salón, pusimos un poco de música y nos sentamos en mi cama.
-Oye tía.. ¿es verdad que ayer Samuel y tu hermana se besaron?-Me preguntó intrigada.
-en... ¿y eso?
-Pues que lo contaba toda la clase a la salida.
-Si, es verdad.. pero no digas nada.-Le pedí.
-Vale.. ¡Pero dios! ¿Qué dices?¿y cómo fue?-Se intrigó.
-Pues un beso, muy dulce.. ¡yo lo vi!-Presumí.
-jajajajaja-Se rió.
Tamara, se sentó en el ordenador y puso su tuenti, antes le había mandado un SMS a Samuel para que se conectara, y allí estaba, puesto en los conectados.
-Cariño, qué bien que estemos así. Espero que duremos un montón. Te quiero.
-Yo estoy seguro de que duraremos más que nadie. Te quiero un montón-Le contestó.
-Te quiero más, que lo sepas jajajaja
-No, eso nunca.
-¿Nunca?, nunca se dice nunca
- Es verdad... lo siento amor"
-No importa, todos cometemos errores jaajajaja
-Gracias por perdonarme.-Le hizo la pelota.-¿Quiéres quedar esta tarde?
-Esta bien. ¿Dónde?
-En el cine. Podemos ver Saw 4.-Sugirió Samuel a posta.
-¿Esa? por dios... a mi me da miedo.
-No te preocupes, cuando tengas miedo allí estaré yo.
-Bueno... si eres así... ¡Vale!-Contesté.
-¿Quedamos a las cinco en la puerta del centro comercial?
-¡Vale!,-Yo, no sabía si preguntar si podían ir mis hermanas o si íbamos a estar solos.
-¿Quiéres que valla más gente? así disimulamos más..
-¡Si!, se lo diré a mis hermanas..-"uf que alivio" pensé.
-Vale, pues allí a las cinco. Te quiero Tamara.
-Vale. Te amo.
-¿Más que yo?
-Si, mucho más.
-¿Por qué?, yo te quiero más que a nada en el mundo.
-Vale, ¿y qué?, yo también te quiero más que a nada en el mundo. Eres mi mundo.
-Te amo.
-Te adoro.- Los dos se desconectaron.
Por el otro lado de la casa, yo, hablaba con Estrella.
-Jo.. llevo casi dos días sin hablar con Mario,lo último fue "como una chica como tú sola" ¿y si piensa que soy muy pesada?
-¡Que va!, si ni siquiera habéis hablado lo suficiente, aunque esa frase.. tiene lo suyo jaja. No te preocupes.
-Eso espero... Pero, quiero contactar más con él.
-Pues... no se que puedes hacer. Yo creo que deberías hablar más con él por tuenti.
-¿Sí?.. pues eso haré. Pero lo veo difícil, nunca se que contarle.-¿Y a ti como te va?, que ultimamente siempre hablamos de mí...
-Pues genial, no hay mucha novedad.
-¡Qué raro viniendo de tí!-Sonreí.
-¿De mí?, si soy horrorosa..
-¿Qué? pues entonces yo.. soy un monstruo.-Las dos empezamos a reírnos y a decir tonterías.
Estuvimos hablando, riéndonos y como siempre de tonterías. Despues nos llamó mi madre.
-¡A comer!
-¡Up! no he llamado a mi madre.. me voy ya.
-¡No!, quédate a comer, mi madre habrá echo comida también para ti.
-¡Estrella!, yo he llamado a tu madre para que te quedes.
-¡A vale!, gracias-Bajamos y comimos.
Después de comer nos metimos en el ordenador y como siempre a la misma hora, ahí estaba, Mario.
-¡Hola!-Saludé.
-¡Hola!-Me dijo con una carita sonriente al final.
-¿Qué tal?
-Bien, acabo de llegar del instituto.
-¿Cómo te ha ido?
-Genial, aunque algunos problemas, oye, ¿Conoces a Samuel?
-¿Samuel?... e...
-Es moreno,ojos marrones.. bueno y si te sirve también es un poco insinuoso porque siempre habla insinuando. Samuel Gonzalez.
-¡A si !, lo conocí en un campamento, en Málaga. ¿De qué lo conoces?
-Está en mi clase.
-Pues este año me imagino que nos volveremos a ver.Me imagino que volverá a ir al mismo campamento. Me cayó genial. Vivimos una semana... puf.. que recuerdos.
-¿Cómo?, pero tampoco tendríais tanto contacto.. os lleváis dos años, ¿os pusieron juntos?-Puf.. ¡dos años, nos llevamos,¡ dos años!, pero en el amor da igual la edad, "pensé"
-Si, en la misma habitación. Fuimos a una discoteca, había un montón de chicas bailando. Se besó con una.. con mi prima.
-¿Tú prima?-Me sorprendí.
-Si, solo fue un amor de verano. Estuvieron solo esa semana. Después cortaron.
-a.. pues nunca me ha hablado de eso..-Me extrañé.
-No tiene mucha importancia, podríamos quedar algún día..-Me preguntó de repente.
En ese momento se abrió la puerta, era Tamy.
-Hola chicas. Se me ha olvidado deciros que si queríais ir al cine luego, yo voy con Samuel.
-¿Al cine?-dijo Estrella.
-¡Claro!-Con una mirada le indiqué a Estrella la conversación con Mario, pronto entendió todo.
-Se lo podemos decir a Javié..
-Vale, se lo diré a Samuel para que hable con él.-Dijo Tamara.
-¡Vale!, ¿a qué hora?
-A las cinco.
-Perfecto pues vamos con vosotros.
Volvimos a la conversación. Volví a leer "Podríamos quedar algún día.." Estrella se acercó y me dijo.
-¿Y cómo se lo vas a decir?, no sabes donde vive, ni nada..
-Ya, pero por el tuenti le puedo decir que van sus amigos, Javié y Samuel.-Dije con una sonrisa..
Seguí la conversación con Mario.
-Podemos quedar hoy.
-¿Hoy?
-Si, en el centro comercial, de aquí, de La zubia. ¿Vives lejos?
-¡Que va!, solo si voy andando. Pero iré en moto.
-¿Tienes moto?
-Si, desde este año.-Una alegría inmensa me recorría todo el cuerpo. '¡Que lo volvería a ver!, ¡Con moto!, ¡En el cine!. Estrella y yo , empezamos a saltar en la cama de alegría, nos dimos un abrazo. Mi alegría no se podía parar. Pronto lo volvería a ver.
-¿Entonces vienes?-Le volví a preguntar.
-¡Claro!, ¿a qué hora?
-A las cinco.
-Pues allí estaré.-Confirmó.-¿En la puerta, no?. Dame tu movil, cuando esté allí te daré un toque. Así sabrás que he llegado.- ¿Mi movil? ¡Dios! que me a pedido mi móvil!, ¡Madre mía!- Gracias, aquí tienes.-Me agradeció tras darle mi numero, después él me dio el suyo. Rápidamente lo apunté en la agenda del teléfono.
-Si, si , en la puerta.-Contesté con una carita sonriente en medio de la frase.
Me despedí y me desconecté. ¡Teníamos que elegir la ropa que nos pondríamos! ¿Falda o pantalón? ¿Vestido? ¿Leguins o short? ¿Botas o sabrinas?... No lo sabía.
Tras media hora.
-¡Ya se!-Dije por fin.
-¿ El qué?
-Nos pondremos esto.- Señalé a una camiseta azul ,larga, no la pondríamos con una cinturón, unos short vaqueros y las botas altas.
-¡Perfecto!
-¡Pues venga, manos a la obra!-Estuvimos un rato, para vestirnos, después nos alisamos el pelo con algunos tirabuzones.
-¡Este será el mejor día de mi vida!, ¡No me lo puedo creer!-Dije saltando de alegría.-¡Además tengo su movil!.
Fuimos andando. Cuando llegamos, ya en la puerta, fuera, estaba Javié y Samuel.
-¡Hola chicos!
-¡Hola!.-Samuel solo se quedó mirando a Tamy. Iba muy guapa, empezó a mirarla de arriba a abajo.
-¡Samuel, disimula!, que se te cae la baba.-Dije yo, irónica. Todos empezamos a reír. Yo, nerviosa miraba de vez en cuando a Estrella. No sabía que haría cuando viniera. Nadie sabía que lo habíamos invitado, solo Estrella y yo.
Pero de repente un chico en una moto, se veía desde lejos, empezó a acercarse..
sábado, 26 de marzo de 2011
Capítulo 8- Dudas.
-Buenos días.. -Dijo con mala cara Tamy.
-¿Qué te pasa?-Pregunté preocupada.
-Puf, no se..-Dijo callendo en el sofa.-He estado pensando todo el rato en Samuel, y no se que decirle, no se que pensar, ¡no se que hacer!-Dijo, y se echó a mis brazos.
-Tamy, lo primero no sufras. Dile lo que sientas, él lo tiene que respetar, ¿qué sientes por él?-Le aconsejé.
-No lo se. Solo sé que lo quiero mucho, pero no se si podré quererlo como algo más.
-Pues entonces.. es hora de que lo descubras ¿no?-Le dije.
-¿Qué?
-Qué es hora de que lo descubras.
-Pero, ¿cómo?
-Ya lo verás..-Le intrigué.-Venga, vámonos , que ya ha venido el autobús.
-¡Hola Samuel!-Saludé.
-¡Hola!, ¿has hablado con Tamy?-Me preguntó.
-Bueno.. más o menos. Y tu, ¿qué vas a hacer?
-No se... ¿qué opinas?
-Tú verás lo que tienes que hacer para conquistarla.. -Dije insinuando.
-¿A qué te refieres?-Preguntó Samuel.
-A que tendrás que hacer algo, que Tamara nunca olvide.-Dije con una sonrisilla.
-Ya.. ya veo por donde vas..-Dijo y con una sonrisa, entramos otro día más en clase.
-¡Chicos!, ya tengo la nota de vuestros examenes.
-Jo.. creo que he suspendido..-Dije preocupada.
-Pauline, aquí tienes tú examen. Samuel, el tuyo.
-¿Qué has sacado?-Me preguntó Estrella a lo bajo.
-Lavin... otro seis y medio.-Dije un poco triste.
-No pasa nada, está bien, ya lo recuperarás.
-Bueno.. Y, ¿tú?-Le pregunté.
-Un nueve y medio.
-Lavin... ya quisiera ser igual que tú en las matemáticas.
Llegó el recreo, todos cogimos nuestra merienda, y bajamos al patio.
-Samuel, ¿podemos hablar?-Le preguntó Tamara.
-Si, claro.-En ese momento Samuel me miró, un poco serio, pero yo de lejos y con muecas le decía;"Haz lo que te diga el corazón". Él me entendió.
-¿Qué le pasa a esos dos?-Me preguntó Estrella.
-No se.. -Justamente pasó Javié. Con una sonrisa de los dos, nos saludamos.
-¿Qué me querías decir?-Preguntó Samuel.
-Que... quiero comprobar si te quiero como algo más.- Dijo Tamara, que no sabía que decir.A Samuel le pasó un nervio por todo el cuerpo. No era la primera vez que le había rondado esa idea por la cabeza.. tal vez ya era hora de que pasara.
A lo lejos se veía como Javié se acercaba a mí.
-¡Eh!, Pauline. ¿Puedo hablar contigo?-Preguntó Javié.
-Os dejos solos.-Dijo Estrella.
-Samuel me ha contado lo que le pasa con Tamy.-Soltó Javié.
-¿Ya te lo ha contado?, ¿tanta confianza tenéis?-Me sorprendí.
-Si, demasiada. Él otro día se me acercó y me dijo que como ligaba yo con las chicas.-Yo, empezé a reirme, pero Javié siguió hablando.-Le dije, que solo ser yo mismo, con eso bastaba.
-¿Eso te dijo?, que gracioso.-Dije yo, cariñosamente.
-Si. Míralo, ¿qué crees que va hacer?-Los dos miramos a Tamara y a Samuel, que hablaban.
-Yo lo se...-Dije con una sonrisilla.
-¿Qué?-Los dos nos giramos, empezamos a mirarlos con el rabillo del ojo,pero Samuel de lejos nos vió y con un gesto nos dijo que nos girásemos.
-¿A qué te refieres, Samuel?-Preguntó Tamara.
Él, empezó a acercarse, cada vez más. Tamara pudo notar su aliento cada vez más cerca. Y pasó, sus labios se juntaron y en un día caluroso entre los jardines del instituto, se besaron.
-Dios, ¿has visto eso?-Me preguntó Javié.
-Si, lo he visto.
-¿Sabías que lo haría?
-¡Claro que sí!-Le contesté.-Samuel es super romántico, a mi hermana le gustará.
-Que bonito, y a ti, ¿quién te gusta?-Me preguntó.
-¿A mi?
-Si, creo que no hablo con otra.-Dijo sonriendo.
-Un chico..
-¿Quién?, venga Pauline, somos amigos.-Me dijo.
-Mario, tu amigo..
-¿Mi amigo?, ¿El del gimnasio?-Se sorprendió.
-Sí, ese.
-¡Caray! , ¿por qué no me lo habías dicho antes?
-El otro día cuando fui a tu cuarto, en realidad quería saber su tuenti, pero al final lo conseguí agregar desde el de Samuel. Despues estubimos hablando.
-Pero, ¿de qué lo conoces?-Me preguntó.
-Del centro comercial. Me estrellé contra él.
-jajajajajajaja, ¿quieres que le diga algo?
-¡No!, por favor. ¡Ni se te ocurra!.
-Vale.. pero si quieres algo, estoy aquí, ¿vale?-Me dijo.
-Vale..-Y ese fue el primer abrazo que nos dimos.
Tamara no lo podía creer. ¿Ha pasado?, ¿cómo?.. Miles de preguntas se hacía pero todas iban a parar al mismo lado; Samuel.
-¿Qué te ha parecido?-Le preguntó Samuel.
-¡Ha sido genial!-Contestó Tamara, con pocas palabras.
-Y, ¿Ahora?, ¿estás más segura?-Volvió a preguntar Samuel.
-Si, estoy más que segura.
-Entonces, ¿quieres salir conmigo?
-Sí.-Se volvieron a besar, este beso fue más corto, pero más expresivo. Tamara cada vez fue enamorándose más de Samuel.Todas las dudas que antes ronsaban por la cabeza de Tamara, ahora habían desaparecido.
-¿Qué te pasa?-Pregunté preocupada.
-Puf, no se..-Dijo callendo en el sofa.-He estado pensando todo el rato en Samuel, y no se que decirle, no se que pensar, ¡no se que hacer!-Dijo, y se echó a mis brazos.
-Tamy, lo primero no sufras. Dile lo que sientas, él lo tiene que respetar, ¿qué sientes por él?-Le aconsejé.
-No lo se. Solo sé que lo quiero mucho, pero no se si podré quererlo como algo más.
-Pues entonces.. es hora de que lo descubras ¿no?-Le dije.
-¿Qué?
-Qué es hora de que lo descubras.
-Pero, ¿cómo?
-Ya lo verás..-Le intrigué.-Venga, vámonos , que ya ha venido el autobús.
-¡Hola Samuel!-Saludé.
-¡Hola!, ¿has hablado con Tamy?-Me preguntó.
-Bueno.. más o menos. Y tu, ¿qué vas a hacer?
-No se... ¿qué opinas?
-Tú verás lo que tienes que hacer para conquistarla.. -Dije insinuando.
-¿A qué te refieres?-Preguntó Samuel.
-A que tendrás que hacer algo, que Tamara nunca olvide.-Dije con una sonrisilla.
-Ya.. ya veo por donde vas..-Dijo y con una sonrisa, entramos otro día más en clase.
-¡Chicos!, ya tengo la nota de vuestros examenes.
-Jo.. creo que he suspendido..-Dije preocupada.
-Pauline, aquí tienes tú examen. Samuel, el tuyo.
-¿Qué has sacado?-Me preguntó Estrella a lo bajo.
-Lavin... otro seis y medio.-Dije un poco triste.
-No pasa nada, está bien, ya lo recuperarás.
-Bueno.. Y, ¿tú?-Le pregunté.
-Un nueve y medio.
-Lavin... ya quisiera ser igual que tú en las matemáticas.
Llegó el recreo, todos cogimos nuestra merienda, y bajamos al patio.
-Samuel, ¿podemos hablar?-Le preguntó Tamara.
-Si, claro.-En ese momento Samuel me miró, un poco serio, pero yo de lejos y con muecas le decía;"Haz lo que te diga el corazón". Él me entendió.
-¿Qué le pasa a esos dos?-Me preguntó Estrella.
-No se.. -Justamente pasó Javié. Con una sonrisa de los dos, nos saludamos.
-¿Qué me querías decir?-Preguntó Samuel.
-Que... quiero comprobar si te quiero como algo más.- Dijo Tamara, que no sabía que decir.A Samuel le pasó un nervio por todo el cuerpo. No era la primera vez que le había rondado esa idea por la cabeza.. tal vez ya era hora de que pasara.
A lo lejos se veía como Javié se acercaba a mí.
-¡Eh!, Pauline. ¿Puedo hablar contigo?-Preguntó Javié.
-Os dejos solos.-Dijo Estrella.
-Samuel me ha contado lo que le pasa con Tamy.-Soltó Javié.
-¿Ya te lo ha contado?, ¿tanta confianza tenéis?-Me sorprendí.
-Si, demasiada. Él otro día se me acercó y me dijo que como ligaba yo con las chicas.-Yo, empezé a reirme, pero Javié siguió hablando.-Le dije, que solo ser yo mismo, con eso bastaba.
-¿Eso te dijo?, que gracioso.-Dije yo, cariñosamente.
-Si. Míralo, ¿qué crees que va hacer?-Los dos miramos a Tamara y a Samuel, que hablaban.
-Yo lo se...-Dije con una sonrisilla.
-¿Qué?-Los dos nos giramos, empezamos a mirarlos con el rabillo del ojo,pero Samuel de lejos nos vió y con un gesto nos dijo que nos girásemos.
-¿A qué te refieres, Samuel?-Preguntó Tamara.
Él, empezó a acercarse, cada vez más. Tamara pudo notar su aliento cada vez más cerca. Y pasó, sus labios se juntaron y en un día caluroso entre los jardines del instituto, se besaron.
-Dios, ¿has visto eso?-Me preguntó Javié.
-Si, lo he visto.
-¿Sabías que lo haría?
-¡Claro que sí!-Le contesté.-Samuel es super romántico, a mi hermana le gustará.
-Que bonito, y a ti, ¿quién te gusta?-Me preguntó.
-¿A mi?
-Si, creo que no hablo con otra.-Dijo sonriendo.
-Un chico..
-¿Quién?, venga Pauline, somos amigos.-Me dijo.
-Mario, tu amigo..
-¿Mi amigo?, ¿El del gimnasio?-Se sorprendió.
-Sí, ese.
-¡Caray! , ¿por qué no me lo habías dicho antes?
-El otro día cuando fui a tu cuarto, en realidad quería saber su tuenti, pero al final lo conseguí agregar desde el de Samuel. Despues estubimos hablando.
-Pero, ¿de qué lo conoces?-Me preguntó.
-Del centro comercial. Me estrellé contra él.
-jajajajajajaja, ¿quieres que le diga algo?
-¡No!, por favor. ¡Ni se te ocurra!.
-Vale.. pero si quieres algo, estoy aquí, ¿vale?-Me dijo.
-Vale..-Y ese fue el primer abrazo que nos dimos.
Tamara no lo podía creer. ¿Ha pasado?, ¿cómo?.. Miles de preguntas se hacía pero todas iban a parar al mismo lado; Samuel.
-¿Qué te ha parecido?-Le preguntó Samuel.
-¡Ha sido genial!-Contestó Tamara, con pocas palabras.
-Y, ¿Ahora?, ¿estás más segura?-Volvió a preguntar Samuel.
-Si, estoy más que segura.
-Entonces, ¿quieres salir conmigo?
-Sí.-Se volvieron a besar, este beso fue más corto, pero más expresivo. Tamara cada vez fue enamorándose más de Samuel.Todas las dudas que antes ronsaban por la cabeza de Tamara, ahora habían desaparecido.
jueves, 24 de marzo de 2011
Capítulo 7-Por fín.
-¿Qué pasa Pauline?-Se extrañaron mis hermanas.
-Nada.. nada..-Me hice la tonta.
-No, Pauline, nos lo vas a contar porque ultimamente estás super rara.-Comentó Caroline.
-Nada.. chicas.. haber..
-Venga, cuenta.. sabes que puedes confiar en nosotras.-Me animaron mis hermanas.
-Ese chico.-Dije seria.
-¿Cuál? ¿Samuel?-Preguntó Caroline.
-¿No te estarás enamorando de él?-Se armó Tamy.
-emm... no, ese chico,Mario.
-¿Mario? , pero, ¿de qué lo conoces?-Preguntó mi hermana.
-Del otro día, en el centro comercial.
-¿Cómo?, ¿Qué pasó?
-¡Cuenta!
-Me estrellé con él, y nos presentamos. Después no paro de pensar en él, y ahora me entero de que conoce a Javié y a Samuel.-Conté.
Mis hermanas se quedaron boquiabiertas. No sabían que decir.
-Y ahora, no se que hacer.¿Qué pensáis?-Dije, indecisa.
-Puf, pues dile algo a Javié o.. a Samuel.-Dijo Tamara.
-Pero, ¿cómo?...-Pregunté.
-Pues mira, pídele su número de móvil, su tuenti , cosas así.- Opinó Carol.
-Bueno, es un poco arriesgado.- Dije.
-Quieres conocer a ese chico, o ¿no?
-¡Si!-Grité de alegría.
Toc,toc.
-¿Se puede?-Pregunté.
-Si, pasa.-Contestó Javié.
-¿Qué haces?-Le dije, sin saber que preguntar hasta sacar el tema.
-Pues.. en mi tuenti, ya lo ves.-Contestó.
-aaa.. ¿me puedo sentar?
-si, claro.-Dijo amablemente, mi hermanastro.
Me senté y mientras que él miraba fotos, yo mantenía la vista para ver el nombre del chico en tuenti.
-¿Quiéres algo?-Preguntó, sospechando.
-No... solo he venido a verte.-Le contesté.
-¡Chicas!, que nos vamos ya a vuestra casa. Recoged las cosas y bajad en seguida.-Nos llamó mi padre.
-¡Ya vamos!-Contestamos desde la planta de arriba.
Yo, en la habitación de Javié, me dio coraje pero no tuve más remedio que despedirme.
-Lo siento Javié, me tengo que ir. Mañana nos vemos. ¡Hasta luego!-Me despedí.
-¡Adios!-Se despidió.
Llegamos a casa. Yo, por mi parte no paré de pensar en él, en el chico del centro comercial.
-¡Hola mamá!-Saludamos.
-¡Hola hijas! ¿cómo os ha ido?-Preguntó.
-Muy bien. La casa de papá es muy grande.-Dijimos. Mamá hizo una breve mirada a papá, sonriendo.
-Me alegro. Venga, poneos el pijama que dentro de poco cenamos.-Nos avisó.
-Bueno, yo me tengo que ir. ¡Hasta luego!-Se despidió mi padre. Tras dos beso a mi madre se fue.
En la habitación, me tumbé en la cama, no me dio tiempo a cerrar los ojos cuando vino mi hermana Tamara.
-Qué, ¿has conseguido su tuenti?-Me preguntó interesada.
-No, Javié estaba viendo fotos , al poco rato nos ha llamado papá.-Le expliqué.
-Valla.. pues intenta hablar con Javié, él seguro que te lo dice.-Me aconsejó.
-¡Vale!, gracias Tamy.-Nos dimos un abrazo.
En otro lado.
-Uf, aleluya que se han ido, ¡no soportaba más!-Se alegró Natalia.
-Pero, ¿por qué te molesta tanto?-Preguntó Tania,su hermana. Estaban tomándose un café en su casa. Natalia le contaba a lo bajo.
-Pues porque Fran, es solo para mi.
-¿Por qué eres así?, no lo entiendo, son sus hijas, solo son niñas.-Comentó Tania.
-¿Niñas?, ¡Son diablillos!-Se quejó Natalia.
-¡Madre mía!, dale una oportunidad.
-jajajajaja, eso es lo que te crees tú...
-¡Samuel!, ¿puedes venir?-lo llamé. Eran las ocho de la mañana, y esa noche había dormido pensando en lo qué le diría.
-Dime.
-Tú conoces a un chico que se llama Mario, ¿verdad?-Le pregunté.
-Si,¿por?
-Pues, porque el otro día, haber, no se lo cuentes a nadie, ¿vale?-Le supliqué.
-Vale, confía en mí.-Me dijo. Le conté la historia. No se quedó tan parado , pero aún así se sorprendió.-Lo conocí en un campamento el año pasado.
-Pues la cuestión es que, no paro de pensar en él.
-Agrégalo, desde mi tuenti.-Me sugirió.
-Vale, aunque me da cosa...
El profesor abrió la puerta y todos entramos. Las clases se me hicieron más largas de lo normal, no paré de pensar en Mario. Pero a la salida, Samuel estaba raro, parecía estar mal.
-¿Qué te pasa Samuel?-Le pregunté.
-Nada..-Me contestó.
-No, estás mal, ¿qué te pasa?
-Que no me pasa nada.
-a.. vale..-le dije.
-Bueno.. te lo cuento.-Me dijo.-Es que Tamy está diferente conmigo, se interesa más con otros que por mí.
-Pero Samuel, ¿no estarás celoso?-Por lo que parecía que si lo estaba. Pero si estás enamorado.. cualquier cosa puedes pensar.
-No se, pero por eso estoy mal.
-Pues.. sinceramente deberías de hablar con ella. Decírselo en persona todo lo que sientes.-Le aconsejé.
-Eso es lo que voy ha hacer ahora.Pero no se como decírselo..-dijo.-¡Tamy!-Llamó a mi hermana.
-Dime.
-Samuel tiene que decirte algo. Yo me voy, os dejo solos.-Me fui.
-Esque, ¿por dónde empiezo?, haber, siento que hablas más con los niños que conmigo, o que los llamas a ellos y a mi no..
-Samuel, no se.. pero en mi pueblo se llaman CELOS.-Opinó Tamy.
-No se..
-Pues yo creo que estás celoso..
-¡Pauline!-Me llamó Tamara.Corrí y me acerqué.-Necesitamos tu consejo.
-Pues.. no se.. espera, Samuel ven.-Me acerqué a Samuel y a lo bajo sin que se enterara Tamy le dije -Samuel.. haz lo que te diga el corazón.-¡Ala!, ya os dejo solos.
- Tamara, yo te lo tengo que confesar todo.-Insinuó.
-¿Qué?-Tamara, sabía lo que le diría, pero desimuló.
-Que.. que yo te amo, que eres mi vida, que no puedo vivir sin tí.-Se declaró.-¿Quieres salir conmigo?
Nos recogió el autobús y llegamos a casa.
-¡Pauline!
-¿Qué?-Le pregunté.
-Que me ha pedido.
-¿Qué dices?
-Si, y no se que decirle. ¿Qué hago?-Me preguntó un poco nerviosa.
-Pues.. si te gusta decirle que si y si no que le digas que no.-Le contesté.-pero, ¿te gusta?
-No se.. estoy confusa. Bueno.. cambiamos de tema, ¿tienes su tuenti?
-Si, lo tengo aquí apuntado, lo he copiado del tuenti de Samuel.-dije sacando un papel de mi bolsillo.
Lo escribí en "buscar" y me salió."Añadir como amigo", pinché.
-¿Qué mensaje le pongo?
-Pues ponle.. "hola, soy Pauline, nos conocimos en el centro comercial cuando me estrellé contigo".
-Está bien.. -Se lo escribí, con una icono sonriente al final. "Aceptar", pinché. La invitación se envió.
Trás dos horas pegadas a la pantalla del ordenador, por fín salió el mensaje de que me había aceptado.
-¡Tamy! ¿Qué hago?, está conectado..
-¡Hola!- Saludó primero él.
-Hola.-Contesté nerviosa. Tenía tanto estrés que los dedos me temblaban al escribir en el teclado.-¿Te acuerdas de mí?-Le pregunté.
-Si, fuiste la que se estampó contra la persiana de una tienda y después contra mí, jajajajaja.-Me recordó.
-Pues sí, jajajajaja.-Dije, sin parar de reír.
-¿Cómo te va?-Preguntó.
-Bien, ¿cuántos años tienes?
-Dieciséis, y, ¿tú?-Me preguntó.
-Catorce.
-¡Guau!, y, ¿Cómo te va en el amor?
-Pues bien... ahí vamos...
-¿No tienes novio?
-Que va. Y, ¿tú?
-Que raro, una chica como tú, ¿sola?.
Nervios se me pasaron por todo el cuerpo. Pero en seguida Mario se desconectó.
-Nada.. nada..-Me hice la tonta.
-No, Pauline, nos lo vas a contar porque ultimamente estás super rara.-Comentó Caroline.
-Nada.. chicas.. haber..
-Venga, cuenta.. sabes que puedes confiar en nosotras.-Me animaron mis hermanas.
-Ese chico.-Dije seria.
-¿Cuál? ¿Samuel?-Preguntó Caroline.
-¿No te estarás enamorando de él?-Se armó Tamy.
-emm... no, ese chico,Mario.
-¿Mario? , pero, ¿de qué lo conoces?-Preguntó mi hermana.
-Del otro día, en el centro comercial.
-¿Cómo?, ¿Qué pasó?
-¡Cuenta!
-Me estrellé con él, y nos presentamos. Después no paro de pensar en él, y ahora me entero de que conoce a Javié y a Samuel.-Conté.
Mis hermanas se quedaron boquiabiertas. No sabían que decir.
-Y ahora, no se que hacer.¿Qué pensáis?-Dije, indecisa.
-Puf, pues dile algo a Javié o.. a Samuel.-Dijo Tamara.
-Pero, ¿cómo?...-Pregunté.
-Pues mira, pídele su número de móvil, su tuenti , cosas así.- Opinó Carol.
-Bueno, es un poco arriesgado.- Dije.
-Quieres conocer a ese chico, o ¿no?
-¡Si!-Grité de alegría.
Toc,toc.
-¿Se puede?-Pregunté.
-Si, pasa.-Contestó Javié.
-¿Qué haces?-Le dije, sin saber que preguntar hasta sacar el tema.
-Pues.. en mi tuenti, ya lo ves.-Contestó.
-aaa.. ¿me puedo sentar?
-si, claro.-Dijo amablemente, mi hermanastro.
Me senté y mientras que él miraba fotos, yo mantenía la vista para ver el nombre del chico en tuenti.
-¿Quiéres algo?-Preguntó, sospechando.
-No... solo he venido a verte.-Le contesté.
-¡Chicas!, que nos vamos ya a vuestra casa. Recoged las cosas y bajad en seguida.-Nos llamó mi padre.
-¡Ya vamos!-Contestamos desde la planta de arriba.
Yo, en la habitación de Javié, me dio coraje pero no tuve más remedio que despedirme.
-Lo siento Javié, me tengo que ir. Mañana nos vemos. ¡Hasta luego!-Me despedí.
-¡Adios!-Se despidió.
Llegamos a casa. Yo, por mi parte no paré de pensar en él, en el chico del centro comercial.
-¡Hola mamá!-Saludamos.
-¡Hola hijas! ¿cómo os ha ido?-Preguntó.
-Muy bien. La casa de papá es muy grande.-Dijimos. Mamá hizo una breve mirada a papá, sonriendo.
-Me alegro. Venga, poneos el pijama que dentro de poco cenamos.-Nos avisó.
-Bueno, yo me tengo que ir. ¡Hasta luego!-Se despidió mi padre. Tras dos beso a mi madre se fue.
En la habitación, me tumbé en la cama, no me dio tiempo a cerrar los ojos cuando vino mi hermana Tamara.
-Qué, ¿has conseguido su tuenti?-Me preguntó interesada.
-No, Javié estaba viendo fotos , al poco rato nos ha llamado papá.-Le expliqué.
-Valla.. pues intenta hablar con Javié, él seguro que te lo dice.-Me aconsejó.
-¡Vale!, gracias Tamy.-Nos dimos un abrazo.
En otro lado.
-Uf, aleluya que se han ido, ¡no soportaba más!-Se alegró Natalia.
-Pero, ¿por qué te molesta tanto?-Preguntó Tania,su hermana. Estaban tomándose un café en su casa. Natalia le contaba a lo bajo.
-Pues porque Fran, es solo para mi.
-¿Por qué eres así?, no lo entiendo, son sus hijas, solo son niñas.-Comentó Tania.
-¿Niñas?, ¡Son diablillos!-Se quejó Natalia.
-¡Madre mía!, dale una oportunidad.
-jajajajaja, eso es lo que te crees tú...
-¡Samuel!, ¿puedes venir?-lo llamé. Eran las ocho de la mañana, y esa noche había dormido pensando en lo qué le diría.
-Dime.
-Tú conoces a un chico que se llama Mario, ¿verdad?-Le pregunté.
-Si,¿por?
-Pues, porque el otro día, haber, no se lo cuentes a nadie, ¿vale?-Le supliqué.
-Vale, confía en mí.-Me dijo. Le conté la historia. No se quedó tan parado , pero aún así se sorprendió.-Lo conocí en un campamento el año pasado.
-Pues la cuestión es que, no paro de pensar en él.
-Agrégalo, desde mi tuenti.-Me sugirió.
-Vale, aunque me da cosa...
El profesor abrió la puerta y todos entramos. Las clases se me hicieron más largas de lo normal, no paré de pensar en Mario. Pero a la salida, Samuel estaba raro, parecía estar mal.
-¿Qué te pasa Samuel?-Le pregunté.
-Nada..-Me contestó.
-No, estás mal, ¿qué te pasa?
-Que no me pasa nada.
-a.. vale..-le dije.
-Bueno.. te lo cuento.-Me dijo.-Es que Tamy está diferente conmigo, se interesa más con otros que por mí.
-Pero Samuel, ¿no estarás celoso?-Por lo que parecía que si lo estaba. Pero si estás enamorado.. cualquier cosa puedes pensar.
-No se, pero por eso estoy mal.
-Pues.. sinceramente deberías de hablar con ella. Decírselo en persona todo lo que sientes.-Le aconsejé.
-Eso es lo que voy ha hacer ahora.Pero no se como decírselo..-dijo.-¡Tamy!-Llamó a mi hermana.
-Dime.
-Samuel tiene que decirte algo. Yo me voy, os dejo solos.-Me fui.
-Esque, ¿por dónde empiezo?, haber, siento que hablas más con los niños que conmigo, o que los llamas a ellos y a mi no..
-Samuel, no se.. pero en mi pueblo se llaman CELOS.-Opinó Tamy.
-No se..
-Pues yo creo que estás celoso..
-¡Pauline!-Me llamó Tamara.Corrí y me acerqué.-Necesitamos tu consejo.
-Pues.. no se.. espera, Samuel ven.-Me acerqué a Samuel y a lo bajo sin que se enterara Tamy le dije -Samuel.. haz lo que te diga el corazón.-¡Ala!, ya os dejo solos.
- Tamara, yo te lo tengo que confesar todo.-Insinuó.
-¿Qué?-Tamara, sabía lo que le diría, pero desimuló.
-Que.. que yo te amo, que eres mi vida, que no puedo vivir sin tí.-Se declaró.-¿Quieres salir conmigo?
Nos recogió el autobús y llegamos a casa.
-¡Pauline!
-¿Qué?-Le pregunté.
-Que me ha pedido.
-¿Qué dices?
-Si, y no se que decirle. ¿Qué hago?-Me preguntó un poco nerviosa.
-Pues.. si te gusta decirle que si y si no que le digas que no.-Le contesté.-pero, ¿te gusta?
-No se.. estoy confusa. Bueno.. cambiamos de tema, ¿tienes su tuenti?
-Si, lo tengo aquí apuntado, lo he copiado del tuenti de Samuel.-dije sacando un papel de mi bolsillo.
Lo escribí en "buscar" y me salió."Añadir como amigo", pinché.
-¿Qué mensaje le pongo?
-Pues ponle.. "hola, soy Pauline, nos conocimos en el centro comercial cuando me estrellé contigo".
-Está bien.. -Se lo escribí, con una icono sonriente al final. "Aceptar", pinché. La invitación se envió.
Trás dos horas pegadas a la pantalla del ordenador, por fín salió el mensaje de que me había aceptado.
-¡Tamy! ¿Qué hago?, está conectado..
-¡Hola!- Saludó primero él.
-Hola.-Contesté nerviosa. Tenía tanto estrés que los dedos me temblaban al escribir en el teclado.-¿Te acuerdas de mí?-Le pregunté.
-Si, fuiste la que se estampó contra la persiana de una tienda y después contra mí, jajajajaja.-Me recordó.
-Pues sí, jajajajaja.-Dije, sin parar de reír.
-¿Cómo te va?-Preguntó.
-Bien, ¿cuántos años tienes?
-Dieciséis, y, ¿tú?-Me preguntó.
-Catorce.
-¡Guau!, y, ¿Cómo te va en el amor?
-Pues bien... ahí vamos...
-¿No tienes novio?
-Que va. Y, ¿tú?
-Que raro, una chica como tú, ¿sola?.
Nervios se me pasaron por todo el cuerpo. Pero en seguida Mario se desconectó.
miércoles, 23 de marzo de 2011
Capítulo 6- Otra vez.
-¡¿Qué dices?! ¿Qué conoce a Mario, el del centro comercial?-Se sorprendió Estrella.
-Que si.. tía que yo me quedé igual.-Le expliqué.-Mira, ese es, el que viene por allí.-Dije señalándo a Javié.
-¡Ala!, pues no está mal.-Dijo Estrella. Las dos nos miramos sonriendo.
-¡Javié!, ¡ven!-Él, ya estaba haciendo amistades.-Mira, esta es Estrella, mi amiga.-Le presenté.
-Encantado.
Un beso.
-Encantada.-Dijo Estrella con una sonrisa. Él tambien sonreía.
-Me voy que entra el profesor, ¿cómo se llama?-Dijo mi hermanastro.
-Fernando, es el de dibujo.-Le contesté.
-¡Vale!, ¡Adios!, ¡Hasta luego!-Se despidió.
-Anda.. es majo.-Opinó Estrella.
-Si.
-Ahora vengo Pauline, que me llama Luís.
-¿Quién era ese Pauline?, ¿ya estás ligando?
-Ja-ja, que gracioso Samuel.. como tú no ligas nunca...Es mi hermanastro, se llama Javié.
-¡Pues va arrasando!-Insinuó.
-¿Qué insinuas? , Envidioso..-Dije bromeando.
-No insinúo nada y no tengo envidia, además conmigo mismo, me basto y me sobro, ¿o esque te piensas que no voy arrasando yo tambien?-Presumió.
-¿Qué insinúas otra vez?
-Nada.. yo siempre ablo insinuando pero solo se dan cuenta cuando quieren...-Volvió a insinuar.
-Dios.. otra vez insinuando.
-¡Que no insinúo nada!-Dijo.
-Eres un creido.
-Lo sé.-Dijo presumiendo.
-¡Ya estoy!-Dijo, acercándose a nosotros Estrella.-¿Qué hablábais?
-Nada.. cosas, en fin , Samuél, que tenemos que hablar de nuestras cosas..
-¡Ah! bueno.. pues puedo estar yo también, ¿no?
-Pues.. espera.. ¡No!-Grité.
-A...Bueno, en realidad tengo cosas mejores que hacer..-Dijo volviendo a insinuar.
-¿Ves? y dale.. insinuando..
-¿Paráis ya?, Samuél, porfavor.. -Dijo Estrella calmándonos.
-Esta bien.. pero luego me lo contáis.-Todos sonreímos. Aunque a veces era desacarado y insinuoso, nos caía genial.
-Bueno, respecto a Mario, ¿Qué piensas hacer? ¿No te quedarás de brazos cruzados no?-Preguntó Estrella.
-¿Y qué puedo hacer?..
-¡Pauline! por dios, tendrás que investigar, porque yo si fuese tú no pararía hasta verlo otra vez.
-Uff, es verdad, pero, ¿por dónde empezamos?.-Pregunté indecisa.
-Pues por sacarle información a tu hermanastro.
En otro lado de la ciudad.
-Espero que no estén por mucho tiempo.-Comentó Natalia.
-¿Por qué?, son las hijas de tu novio.-Dijo su compañera de trabajo.
-Pero, entiéndelo, dan trabajo.. mucho trabajo.-Se quejó la chica.
-Bueno, pero será por poco tiempo, a la madre solo le dió una bajada de azucar, por lo que me contaste.
-Eso espero.
-Venga chicos, guardad los libros y sacad un bolígrafo,un lapiz y una goma.-Aclaró la profesora.
-Seño, ¿reparto las hojas?-Preguntó Luís, un chico de estatura media que siempre hacía la pelota.
-No,gracias Luís,pero ya las reparto yo.
-Suerte Estrella.
-Suerte Pauline.
-¡Tamara,Caroline!, ¡Suerte!-Dije bajo desde lejos. Siempre me sentaba en el medio, junto a Estrella.En cambio, mis hermanas siempre se ponían de las últimas filas. Tamara por ejemplo , al lado de Samuél,Fran y Clara. Caroline se sentaba junto a Amelia, era su mejor amiga.
-Id poniendo el nombre, número y fecha. Podéis desordenar las actividades.
A la salida de clase.
-¡Estrella!, ¿cómo te ha salido el examen?-Pregunté.
-Perfecto, aunque me he equivocado en la última, he puesto un cuatro en vez de un ocho.
-Pues.. a mi me ha salido un siete.. -Dije confusa.-Pero tú se guro que lo tienes bien, y siempre lo tengo mal, ya sabes... a mi las matemáticas, no se me dan muy bien.
-Lo sé, pero nadie es perfecto, jaja-Dijimos con dos sonrisas en la boca.
-¡Pauline!-Gritó una voz de lejos.-¡Pauline!-Era mi padre, había llegado para recogernos.
-¡Hola papá!-Me acerqué y le dí un beso.Después vinieron mis hermanas.
-¡Hola Fran!
-¡Hola Estrella!- Saludó.A lo lejos llegaba Javié con un grupo de chicas..
-Bueno chicos, me tengo que ir, mañana hablamos.-Se despidió el chico.
-¡Hola Fran!.
En el coche.
-Javié, que popular eres ¡eh!-Comentó Caroline.
-jajajaja, no será para tanto..
-¿Qué no será para tanto? , el primer día ya llevas a veinte chicas detrás.-Salté yo.
-Bueno.. jajajaja
-¿Y como os ha ido a vosotras el examen?-Preguntó papá.
-Muy bien, a sido fácil, gracias Javié.-Agradecí.
-De nada chicas, si queréis algo solo tenéis más que pedírmelo.
Llegamos a la casa de mi padre, dejamos las cosas en nuestra habitación.
-¡Chicos!, ¡la comida!-Nos llamó Natalia.
Cinco minutos antes...
-¡Hola mamá!, ¿cómo estás?- Le dije a mi madre por teléfono.
-Muy bien hija, solo fue un bajada de tensión. Nada importante.
-Me alegro, luego te veremos.
-¡Ah!, ya he hablado con tu padre. Me ha dicho que os quedéis hasta la tarde, luego os traerá él.-Me contó.
-Vale mamá, bueno me llaman para comer. ¡Adios!
-Qué, ¿cómo os ha ido?
-Muy bien.-Dijo Tamara.
-Si, genial.-Contestó Javié.
-Me alegro.
-Hijas, he hablado con vuestra madre y ..
-Si, luego iremos a nuestra casa, acabo de hablar con ella, ya nos lo ha dicho.-Interrumpí yo.
-Ah, bueno, pues podéis hacer ahora lo que queráis.
Cuando terminamos, nos fuimos para nuestra habitación. Antes fui al baño. Cuando volví, Tamy estaba con el ordenador.
-¿Qué hacéis?-Pregunté.
-En mi tuenti.-Dijo Tamy.
-Ese no es tu tuenti.. en tu principal no tienes a Samuel.-Dije insinuando.
-Es que está en el tuenti de Samuel.-Dijo Caroline sonriendo.Tamy estaba roja.
-Venga , Tamy.. reconócelo, ¿te gusta?-Dije.
-Bueno.. ahora que me lo ha dicho, creo que sí. Pero no se si funcionaríamos como novios.-Dijo preocupada.
-En eso no te preocupes, si no arriesgas no ganas.-En ese momento mi móvil empezó a temblar, era una llamada.
-¡Anda mira!, hablando del rey de roma. Un momento chicas.-Cogí , era Samuel.¡Hola Samuel!
-¡Hola!, Pauline, te llamo para pedirte un favor,como sabes, me gusta Tamy, y..no se si pedirle o no..-Se preocupó.
-Prueba...-Le animé.
-¿Te ha dicho algo?-Se interesó.
-Pues.. no, pero, si no arriesgas, no ganas.-Le dije de nuevo la frase que le había dicho a Tamy.
-Es verdad.. ¡Gracias Pauline!.
-De nada.
-¡Adios! un beso.-Y colgó.
Las tres, nos acercamos al ordenador, ya que Tamy miraba con curiosidad sus fotos. Empezó a ver todos sus álbumes, entre ellos uno que ponía "Vacaciones de verano".
-jajaja que gracioso en bañador-Dije.
-¿Has visto esta? sale con una chica..-Se puso triste Tamy.
-¿Por qué pones esa cara?, Sería su amiga, pero de todas formas ya te ha demostrado que solo vive para tí.-dije con una sonrisa. Pero de pronto, otra vez empezaron los nervios.. otro chico que me resultaba familiar. "Pero, ¿por que a mí?" , pensé. Parecía una pesadilla.
-¡Anda! si conoce al amigo de Javié.-Saltó Tamy.
-Pues tampoco está tan mal ehh.. -Comentó Caroline.
-¿Quién? , ¿Ese?- Señaló la imagen.
Tamy puso el cursor del ratón encima de la foto, en la cabeza del chico.
-Sí, este... un tal Mario.
-Que si.. tía que yo me quedé igual.-Le expliqué.-Mira, ese es, el que viene por allí.-Dije señalándo a Javié.
-¡Ala!, pues no está mal.-Dijo Estrella. Las dos nos miramos sonriendo.
-¡Javié!, ¡ven!-Él, ya estaba haciendo amistades.-Mira, esta es Estrella, mi amiga.-Le presenté.
-Encantado.
Un beso.
-Encantada.-Dijo Estrella con una sonrisa. Él tambien sonreía.
-Me voy que entra el profesor, ¿cómo se llama?-Dijo mi hermanastro.
-Fernando, es el de dibujo.-Le contesté.
-¡Vale!, ¡Adios!, ¡Hasta luego!-Se despidió.
-Anda.. es majo.-Opinó Estrella.
-Si.
-Ahora vengo Pauline, que me llama Luís.
-¿Quién era ese Pauline?, ¿ya estás ligando?
-Ja-ja, que gracioso Samuel.. como tú no ligas nunca...Es mi hermanastro, se llama Javié.
-¡Pues va arrasando!-Insinuó.
-¿Qué insinuas? , Envidioso..-Dije bromeando.
-No insinúo nada y no tengo envidia, además conmigo mismo, me basto y me sobro, ¿o esque te piensas que no voy arrasando yo tambien?-Presumió.
-¿Qué insinúas otra vez?
-Nada.. yo siempre ablo insinuando pero solo se dan cuenta cuando quieren...-Volvió a insinuar.
-Dios.. otra vez insinuando.
-¡Que no insinúo nada!-Dijo.
-Eres un creido.
-Lo sé.-Dijo presumiendo.
-¡Ya estoy!-Dijo, acercándose a nosotros Estrella.-¿Qué hablábais?
-Nada.. cosas, en fin , Samuél, que tenemos que hablar de nuestras cosas..
-¡Ah! bueno.. pues puedo estar yo también, ¿no?
-Pues.. espera.. ¡No!-Grité.
-A...Bueno, en realidad tengo cosas mejores que hacer..-Dijo volviendo a insinuar.
-¿Ves? y dale.. insinuando..
-¿Paráis ya?, Samuél, porfavor.. -Dijo Estrella calmándonos.
-Esta bien.. pero luego me lo contáis.-Todos sonreímos. Aunque a veces era desacarado y insinuoso, nos caía genial.
-Bueno, respecto a Mario, ¿Qué piensas hacer? ¿No te quedarás de brazos cruzados no?-Preguntó Estrella.
-¿Y qué puedo hacer?..
-¡Pauline! por dios, tendrás que investigar, porque yo si fuese tú no pararía hasta verlo otra vez.
-Uff, es verdad, pero, ¿por dónde empezamos?.-Pregunté indecisa.
-Pues por sacarle información a tu hermanastro.
En otro lado de la ciudad.
-Espero que no estén por mucho tiempo.-Comentó Natalia.
-¿Por qué?, son las hijas de tu novio.-Dijo su compañera de trabajo.
-Pero, entiéndelo, dan trabajo.. mucho trabajo.-Se quejó la chica.
-Bueno, pero será por poco tiempo, a la madre solo le dió una bajada de azucar, por lo que me contaste.
-Eso espero.
-Venga chicos, guardad los libros y sacad un bolígrafo,un lapiz y una goma.-Aclaró la profesora.
-Seño, ¿reparto las hojas?-Preguntó Luís, un chico de estatura media que siempre hacía la pelota.
-No,gracias Luís,pero ya las reparto yo.
-Suerte Estrella.
-Suerte Pauline.
-¡Tamara,Caroline!, ¡Suerte!-Dije bajo desde lejos. Siempre me sentaba en el medio, junto a Estrella.En cambio, mis hermanas siempre se ponían de las últimas filas. Tamara por ejemplo , al lado de Samuél,Fran y Clara. Caroline se sentaba junto a Amelia, era su mejor amiga.
-Id poniendo el nombre, número y fecha. Podéis desordenar las actividades.
A la salida de clase.
-¡Estrella!, ¿cómo te ha salido el examen?-Pregunté.
-Perfecto, aunque me he equivocado en la última, he puesto un cuatro en vez de un ocho.
-Pues.. a mi me ha salido un siete.. -Dije confusa.-Pero tú se guro que lo tienes bien, y siempre lo tengo mal, ya sabes... a mi las matemáticas, no se me dan muy bien.
-Lo sé, pero nadie es perfecto, jaja-Dijimos con dos sonrisas en la boca.
-¡Pauline!-Gritó una voz de lejos.-¡Pauline!-Era mi padre, había llegado para recogernos.
-¡Hola papá!-Me acerqué y le dí un beso.Después vinieron mis hermanas.
-¡Hola Fran!
-¡Hola Estrella!- Saludó.A lo lejos llegaba Javié con un grupo de chicas..
-Bueno chicos, me tengo que ir, mañana hablamos.-Se despidió el chico.
-¡Hola Fran!.
En el coche.
-Javié, que popular eres ¡eh!-Comentó Caroline.
-jajajaja, no será para tanto..
-¿Qué no será para tanto? , el primer día ya llevas a veinte chicas detrás.-Salté yo.
-Bueno.. jajajaja
-¿Y como os ha ido a vosotras el examen?-Preguntó papá.
-Muy bien, a sido fácil, gracias Javié.-Agradecí.
-De nada chicas, si queréis algo solo tenéis más que pedírmelo.
Llegamos a la casa de mi padre, dejamos las cosas en nuestra habitación.
-¡Chicos!, ¡la comida!-Nos llamó Natalia.
Cinco minutos antes...
-¡Hola mamá!, ¿cómo estás?- Le dije a mi madre por teléfono.
-Muy bien hija, solo fue un bajada de tensión. Nada importante.
-Me alegro, luego te veremos.
-¡Ah!, ya he hablado con tu padre. Me ha dicho que os quedéis hasta la tarde, luego os traerá él.-Me contó.
-Vale mamá, bueno me llaman para comer. ¡Adios!
-Qué, ¿cómo os ha ido?
-Muy bien.-Dijo Tamara.
-Si, genial.-Contestó Javié.
-Me alegro.
-Hijas, he hablado con vuestra madre y ..
-Si, luego iremos a nuestra casa, acabo de hablar con ella, ya nos lo ha dicho.-Interrumpí yo.
-Ah, bueno, pues podéis hacer ahora lo que queráis.
Cuando terminamos, nos fuimos para nuestra habitación. Antes fui al baño. Cuando volví, Tamy estaba con el ordenador.
-¿Qué hacéis?-Pregunté.
-En mi tuenti.-Dijo Tamy.
-Ese no es tu tuenti.. en tu principal no tienes a Samuel.-Dije insinuando.
-Es que está en el tuenti de Samuel.-Dijo Caroline sonriendo.Tamy estaba roja.
-Venga , Tamy.. reconócelo, ¿te gusta?-Dije.
-Bueno.. ahora que me lo ha dicho, creo que sí. Pero no se si funcionaríamos como novios.-Dijo preocupada.
-En eso no te preocupes, si no arriesgas no ganas.-En ese momento mi móvil empezó a temblar, era una llamada.
-¡Anda mira!, hablando del rey de roma. Un momento chicas.-Cogí , era Samuel.¡Hola Samuel!
-¡Hola!, Pauline, te llamo para pedirte un favor,como sabes, me gusta Tamy, y..no se si pedirle o no..-Se preocupó.
-Prueba...-Le animé.
-¿Te ha dicho algo?-Se interesó.
-Pues.. no, pero, si no arriesgas, no ganas.-Le dije de nuevo la frase que le había dicho a Tamy.
-Es verdad.. ¡Gracias Pauline!.
-De nada.
-¡Adios! un beso.-Y colgó.
Las tres, nos acercamos al ordenador, ya que Tamy miraba con curiosidad sus fotos. Empezó a ver todos sus álbumes, entre ellos uno que ponía "Vacaciones de verano".
-jajaja que gracioso en bañador-Dije.
-¿Has visto esta? sale con una chica..-Se puso triste Tamy.
-¿Por qué pones esa cara?, Sería su amiga, pero de todas formas ya te ha demostrado que solo vive para tí.-dije con una sonrisa. Pero de pronto, otra vez empezaron los nervios.. otro chico que me resultaba familiar. "Pero, ¿por que a mí?" , pensé. Parecía una pesadilla.
-¡Anda! si conoce al amigo de Javié.-Saltó Tamy.
-Pues tampoco está tan mal ehh.. -Comentó Caroline.
-¿Quién? , ¿Ese?- Señaló la imagen.
Tamy puso el cursor del ratón encima de la foto, en la cabeza del chico.
-Sí, este... un tal Mario.
martes, 22 de marzo de 2011
Capítulo 5-Una casa encantadora.
-¿Mamá?-Llamé a mi madre asustada.-¿Mamá?
Poco a poco fue abriendo los ojos.
-¡Mamá!-Gritamos todas con una sonrisa.
Ella solo escuchaba algunas palabras de lejos.-Gracias... papá..gracias, ¡mamá!, abre los ojos....
-¿Dónde estoy?
-¡Bien! ¡Se ha despertado!, te explico.Te desmayaste y te caíste para atrás, te diste un golpe en la cabeza,después nos pusimos nerviosas y llamamos a papá. Luego vino corriendo y te trajo aquí, al hospital .-Explicó Caroline.
-Pero.. ¿cuánto tiempo llevo aquí?-Preguntó mi madre, indecisa.
-Pues.. una hora. Ahora son las cuatro.-Contesté.
-¡Una hora!, me tengo que ir, ya me habré perdido muchas cosas, tengo que preparar la cena.-Dijo, levantándose.
-Haber mamá, te quedas aquí, el médico nos ha dicho que te quedarás esta noche, para ver como estás y como progresas.-Explicó Tamara.
-Además, papá nos llevará a su casa y pasaremos la noche, mañana nos recogerá el autobús y después llamaremos haber como estás.-Seguí explicando.
-Pero.. tu padre.. ¿seguro que puede?-Dijo mi madre.
-¡Claro! tenemos dos cuartos de invitados.-Comentó mi padre.
-¡Si!, será genial, así podremos conocer antes a Javié.-Me alegré.
-Shhhh... ¡Pauline!.. ¡no seas descarada!-Me dijo mi hermana al oído.
-¿Vale mamá?-Dijo Tamy.-Pues nos vamos, que te mejores, te queremos.-Todas le dimos un beso, y nos fuimos.
En el viaje.
-¿Cuántas plantas tiene tu casa,papá?-Le preguntamos interesadas.
-Cuatro; el sótano es la mas baja, en la segunda está la cocina, el salón, la salita,el comedor y el cuarto de baño,en la tercera están los dormitorios, un cuartillo y un baño, y en la cuarta están los cuartos de invitados, dos baños, otra salita y el salón de juegos.-Explicó papá.
-¡Madre mía! ¡que guay!
-Si, ¡genial!
-Mirad, esa es.-Dijo mi padre señalando una casa grande,de color azul claro.
Bajamos del coche, y papá nos abrió la puerta de su casa.
-¡Cariño!, somos nosotros.- Saludó mi padre a su novia, que estaba arriba.
-¡Ala!, que casa más chula.-Se asombró mi hermana.
-Venid, seguid me, os voy a enseñar la casa.-Dijo mi padre.-Esta es la salita, al lado está la cocina,allí el baño y. en frente el salón. Subamos a la segunda.-Subimos por unas escaleras con forma de caracol, enormes.-Este será vuestro cuarto.Aquí hay dos camas pero abriremos la cama nido. Esa puerta,-Dijo papá señalando una puerta que había dentro de nuestra habitación.-es el baño, aquí al lado está el otro cuarto de invitados, en medio se encuentra la otra salita, y por esas escaleras está el salón de juegos.-Unas escaleras pequeñas dirigía a una habitación enorme, el salón de juegos.-Pues ya podéis hacer lo que queráis.
-¡Ala!, ¿y podemos usar el ordenador?-Señaló Tamara.
-¡Claro!, todo lo que queráis.-Contestó mi padre
-¡Fran!-Grito un chico de lejos.
-¡A, mira!, este es mi hijastro, el hijo de mi novia, Javié, es el chico del que te hablé.-Contó mi padre.
-¡Ah!... ¡Hola!, soy Pauline.-Me presenté.
-Yo Caroline, encantada.
-Y yo Tamara.-Se presentó mi hermana.
-Encantado.-Contestó Javié, era un chico, no muy alto para su edad, era moreno,ojos marrones claros y por lo que parecía era muy simpático.
-¿Os ha enseñado mi padre la casa?.-Dijo el chico.
-Javié, ya se la he enseñado yo, no te molestes.-Dijo mi padre con una sonrisilla.
-¡Ala!, Tamy , ¡que mañana teníamos el examen de matemáticas!-Dije yo, alterada.
-¡Es verdad!,¡Se me había olvidado!-Saltó Caroline.
-Pues chicas, Javié es experto en matemáticas, asique os lo podría explicar.-Comentó mi padre.
-Bueno.. Fran.. eres un poco exagerado, solo se me dan muy bien.. no es para tanto.-Se ruborizó Javié.
-¡Que va!, tú eres un modesto,venga,¿os gustaría que él os resolviera las dudas?
-Papa...
-¡Vale!-Saltaron de repente.
-¡Oh!-Se extrañó.
-Pues podéis bajar a la tercera planta que allí está el cuartillo o ir a la salita, donde queráis.-Recomendó mi padre.-¿Dónde preferís?
-Pues.. nos da igual,¿dónde prefieres tú,Javié?-Pregunté.
-En la salita mismo.-Dijo.
Nos fuimos a la salita, allí nos sentamos los cuatro. Javié nos puso varios ejercicios, nos puntuó y nos resolvió las dudas.
-Sigo sin entenderlo..-Dije yo, harta de las matemáticas.
-Tanquila, yo te lo explico.-Me dijo amablemente.
Me lo explicó de una forma que lo entendí a la primera.
-¡Oh! gracias.-Dije con una sonrisa.
-¿Qué hora es ya?-Preguntó Caroline.
-Las ocho.-Contesté.
Pasamos una tarde muy divertida. Natalia trajo un par de aperitivos y vimos una película después de estudiar, en una sala enorme, con palomitas, por supuesto. Aquel chico nos resultó bastante simpático.
Por la noche estuvimos con el ordenador.
-¡Eih chicas!, ¿puedo meterme en mi tuenti?-Preguntó Javié.-Es que en mi cuarto no llega la linea.-En realidad se hacía el tonto, ya que quería mostrarle sus fotos, donde enseñaba sus abdominales.
-¡Ala!¿ese eres tú?-Preguntó Tamara sorprendida, mirando una foto de Javié en el gimnasio.
-Si, tres meses de gimnasio vienen fenomenal.-Contestó Javié.
-¿Y ese chico de al lado?-Pregunté un poco confusa. Ese chico me resultaba familiar.
-¿Ese?, pues está conmigo en el gimnasio, todas las chicas van detrás de él.¿Por?
-Por nada.. ¿Cómo se llama?-Pregunté con interés.
-Mario.
Poco a poco fue abriendo los ojos.
-¡Mamá!-Gritamos todas con una sonrisa.
Ella solo escuchaba algunas palabras de lejos.-Gracias... papá..gracias, ¡mamá!, abre los ojos....
-¿Dónde estoy?
-¡Bien! ¡Se ha despertado!, te explico.Te desmayaste y te caíste para atrás, te diste un golpe en la cabeza,después nos pusimos nerviosas y llamamos a papá. Luego vino corriendo y te trajo aquí, al hospital .-Explicó Caroline.
-Pero.. ¿cuánto tiempo llevo aquí?-Preguntó mi madre, indecisa.
-Pues.. una hora. Ahora son las cuatro.-Contesté.
-¡Una hora!, me tengo que ir, ya me habré perdido muchas cosas, tengo que preparar la cena.-Dijo, levantándose.
-Haber mamá, te quedas aquí, el médico nos ha dicho que te quedarás esta noche, para ver como estás y como progresas.-Explicó Tamara.
-Además, papá nos llevará a su casa y pasaremos la noche, mañana nos recogerá el autobús y después llamaremos haber como estás.-Seguí explicando.
-Pero.. tu padre.. ¿seguro que puede?-Dijo mi madre.
-¡Claro! tenemos dos cuartos de invitados.-Comentó mi padre.
-¡Si!, será genial, así podremos conocer antes a Javié.-Me alegré.
-Shhhh... ¡Pauline!.. ¡no seas descarada!-Me dijo mi hermana al oído.
-¿Vale mamá?-Dijo Tamy.-Pues nos vamos, que te mejores, te queremos.-Todas le dimos un beso, y nos fuimos.
En el viaje.
-¿Cuántas plantas tiene tu casa,papá?-Le preguntamos interesadas.
-Cuatro; el sótano es la mas baja, en la segunda está la cocina, el salón, la salita,el comedor y el cuarto de baño,en la tercera están los dormitorios, un cuartillo y un baño, y en la cuarta están los cuartos de invitados, dos baños, otra salita y el salón de juegos.-Explicó papá.
-¡Madre mía! ¡que guay!
-Si, ¡genial!
-Mirad, esa es.-Dijo mi padre señalando una casa grande,de color azul claro.
Bajamos del coche, y papá nos abrió la puerta de su casa.
-¡Cariño!, somos nosotros.- Saludó mi padre a su novia, que estaba arriba.
-¡Ala!, que casa más chula.-Se asombró mi hermana.
-Venid, seguid me, os voy a enseñar la casa.-Dijo mi padre.-Esta es la salita, al lado está la cocina,allí el baño y. en frente el salón. Subamos a la segunda.-Subimos por unas escaleras con forma de caracol, enormes.-Este será vuestro cuarto.Aquí hay dos camas pero abriremos la cama nido. Esa puerta,-Dijo papá señalando una puerta que había dentro de nuestra habitación.-es el baño, aquí al lado está el otro cuarto de invitados, en medio se encuentra la otra salita, y por esas escaleras está el salón de juegos.-Unas escaleras pequeñas dirigía a una habitación enorme, el salón de juegos.-Pues ya podéis hacer lo que queráis.
-¡Ala!, ¿y podemos usar el ordenador?-Señaló Tamara.
-¡Claro!, todo lo que queráis.-Contestó mi padre
-¡Fran!-Grito un chico de lejos.
-¡A, mira!, este es mi hijastro, el hijo de mi novia, Javié, es el chico del que te hablé.-Contó mi padre.
-¡Ah!... ¡Hola!, soy Pauline.-Me presenté.
-Yo Caroline, encantada.
-Y yo Tamara.-Se presentó mi hermana.
-Encantado.-Contestó Javié, era un chico, no muy alto para su edad, era moreno,ojos marrones claros y por lo que parecía era muy simpático.
-¿Os ha enseñado mi padre la casa?.-Dijo el chico.
-Javié, ya se la he enseñado yo, no te molestes.-Dijo mi padre con una sonrisilla.
-¡Ala!, Tamy , ¡que mañana teníamos el examen de matemáticas!-Dije yo, alterada.
-¡Es verdad!,¡Se me había olvidado!-Saltó Caroline.
-Pues chicas, Javié es experto en matemáticas, asique os lo podría explicar.-Comentó mi padre.
-Bueno.. Fran.. eres un poco exagerado, solo se me dan muy bien.. no es para tanto.-Se ruborizó Javié.
-¡Que va!, tú eres un modesto,venga,¿os gustaría que él os resolviera las dudas?
-Papa...
-¡Vale!-Saltaron de repente.
-¡Oh!-Se extrañó.
-Pues podéis bajar a la tercera planta que allí está el cuartillo o ir a la salita, donde queráis.-Recomendó mi padre.-¿Dónde preferís?
-Pues.. nos da igual,¿dónde prefieres tú,Javié?-Pregunté.
-En la salita mismo.-Dijo.
Nos fuimos a la salita, allí nos sentamos los cuatro. Javié nos puso varios ejercicios, nos puntuó y nos resolvió las dudas.
-Sigo sin entenderlo..-Dije yo, harta de las matemáticas.
-Tanquila, yo te lo explico.-Me dijo amablemente.
Me lo explicó de una forma que lo entendí a la primera.
-¡Oh! gracias.-Dije con una sonrisa.
-¿Qué hora es ya?-Preguntó Caroline.
-Las ocho.-Contesté.
Pasamos una tarde muy divertida. Natalia trajo un par de aperitivos y vimos una película después de estudiar, en una sala enorme, con palomitas, por supuesto. Aquel chico nos resultó bastante simpático.
Por la noche estuvimos con el ordenador.
-¡Eih chicas!, ¿puedo meterme en mi tuenti?-Preguntó Javié.-Es que en mi cuarto no llega la linea.-En realidad se hacía el tonto, ya que quería mostrarle sus fotos, donde enseñaba sus abdominales.
-¡Ala!¿ese eres tú?-Preguntó Tamara sorprendida, mirando una foto de Javié en el gimnasio.
-Si, tres meses de gimnasio vienen fenomenal.-Contestó Javié.
-¿Y ese chico de al lado?-Pregunté un poco confusa. Ese chico me resultaba familiar.
-¿Ese?, pues está conmigo en el gimnasio, todas las chicas van detrás de él.¿Por?
-Por nada.. ¿Cómo se llama?-Pregunté con interés.
-Mario.
lunes, 21 de marzo de 2011
Capítulo 4- En otro mundo.
No se veía muy bien, pero se podía distinguir que era un chico alto, ojos grandes y sonrisa perfecta. No lo puedo creer, ¡Era él!, ¡Mario!, el del centro comercial.Me dio la mano y me llevó por un lugar algo extraño.. era oscuro, se escuchaban los ruidos de los búhos. Podíamos apreciar el aire de la fría brisa que corría.
Me cogió mi mano, me miró.. y con un lento acercamiento sus labios se juntaron con los míos, y de una manera rara, pude notar su frescura.. me encantaba..
-¡Pauline!, ¡Pauline!
Abrí los ojos.. él , Mario, ya no estaba, había desaparecido,todo había sido un sueño.
-¡Pauline!, que te has quedado dormida.-Era mi hermana Carol.
-..bue..nos..días-Le dije soñolienta.
-Mamá te ha estado llamando durante diez minutos, ¡vamos!, ¡date prisa!.- Cerró la puerta y se fue.
Me senté en la cama, y con varios estiramientos, conseguí levantarme. Me asomé por la ventana, hoy el cielo estaba gris, parecía que iba a llover. Cogí una camiseta beys con unos vaqueros, y unas botas marrones. Ese día lo notaba raro, estaba rara,bastante rara. ¡Ah! ya recuerdo.. aquel chico con esa sonrisa perfecta. Uf, casi lo había olvidado.
-¡Pauline!- Gritó mi madre, ya un poco cabreada.-¡Vamos o llegarás tarde!
-¡Voy mamá!-Le dije.
Bajé corriendo las escaleras. Allí estaba mi desayuno, ya frío pero comestible.
-Buenos días mamá.-Saludé.
-Buenos días, espero que esto no se vuelva a repetir, ¿entendido?.-Me dijo mi madre.
-Lo siento mamá.
-Ayer me lo pasé genial, gracias a vosotras.-Me agradeció mi madre.
-No hay de que mami, yo también me lo pasé muy bien...-Dije en tono irónico.
-¿Y ese chico que había cuando te llamé?, ¿ quién era?-Se interesó.
-¿Quién?-Me hice la tonta.
-Un chico guapo, alto, con el que te cruzaste en "woman secret".-Me indicó.
-No recuerdo ninguno... ¡Ah , si!, ¿ese?, pues que se me calló... se me calló la cartera y me la cogió él.-Me inventé.
-No llevabas ninguna cartera.. pero bueno, ya veo que no me lo quieres contar, asique tu eres libre, no te obligo a nada.-Dijo mi madre, y con una sonrisa se acercó y me abrazo.
-¡Pauline!, vamos, que ha venido el autobús.-Me llamó mi hermana.
-Adiós mamá, ¡te quiero!.-Me despedí.
Llegamos a clase, rápidamente me acerqué a Estrella y empezamos ha hablar.
-¡Hola cariño!-Le saludé.
-¡Hola guapa!
-Tía.. he tenido un sueño.. que ahora recuerdo que ha sido con aquel chico de ayer.. Mario.
-¿Qué has soñado?-dijo en un tomo más romántico.
-Pues.. que nos besábamos.
-Tíaa.. a ti lo que te pasa es ¡que te has enamorado!-Me soltó a lo alto.
-shhhh.. que nos oyen. No se.. pero me parece que me he dado un gran golpe, no lo se.-Confesé.
- ¿Tú crees?, parecía super simpático, y guapo, además de tener una sonrisa encantadora.
-Lo sé, fue en lo primero que me fijé.-Le dije.
Por otro lado de la clase.
-¡Eih, Tamy!-Llamó Samuél a mi hermana.
-¡Hola Samuel!
-Que.. lo de ayer.. que ..
-No, espera.. lo siento, esque estaba nerviosa, no sabía que contestar y me inventé que no te escuchaba, lo siento..-dijo arrepentida.
-No pasa nada, igual yo fue un poco rápido..
-¡Que va!, para nada, además, a mí me gustan así..-dijo en un tono romántico e irónico.
-A,¿si?, y entonces.. ¿qué piensas?-Preguntó Samuel, intrigado.
-No se.. igual nunca lo había pensado ni imaginado, eres muy amigo mío, deja pasar el tiempo.
-Lo sé, pero te esperaré.. -Le dijo a Tamy.
El profesor no tardó en llegar. El resto de la mañana fue pasando muy lenta. Yo no paraba de pensar en ese chico del centro comercial.
Llegué a mi casa, y me senté en el sofá. Puse la televisión. En unos segundos entraron mis hermanas.
-Tamara, luego me explicas las matemáticas, que no entiendo nada.-Le dijo Caroline.
-¡Eih! a mi también, Tamy.-Dije un poco seria.
-Está bien... Oye Pauline, te noto un poco rara,¿qué te pasa?-Me preguntó mi hermana.
-Nada... ¿por?
-No se.. desde ayer estás como, ausente.
-Ausente, ¿yo?
-Pues si..-intervino Caroline.
-¡Que no!-Me levanté y me fui.-¿¡Esque no puedo estar tranquila durante un momento?!-Y cerré la puerta de un portazo y me dirigí a mi cuarto.
-¡Pauline! , ¿qué son esos gritos?
-¡Nada mamá!-Dije subiendo las escaleras.
Entré en mi habitación y me tumbé en la cama, miré al techo.
-Puf.. no se lo que me pasa.. ¿estaré enamorada?.. tal vez..Pero no puede ser, si a ese chico ni lo conozco..-Dije en voz baja.
Riiinnngg
-¿Si?-Cogió mi madre el teléfono.
-Hola,María, soy tu... soy Fran.-Le costó a mi padre decir.
-Ho...hola Fran, ¿cómo te va?
-Bien.. ¿e..está tu hija?,¿Pauline?-Preguntó mi padre.
-¿Mi hija?.. si, un momento.-Dijo.-¡Pauline!, es papá.-Yo me sorprendí al oír esa palabra, y menos en mi madre.
-¿Si?
-Hola hija.
-a.. hola papá..
-Te llamaba para contarte una cosa; resulta que mi novia, Natalia, la que viste ayer en el centro comercial, vivía en Madrid, pero se mudó cuando me conoció y junto con ella vino su hijo Javié. El que tuvo con su marido, pero se separaron. Asique como ahora vive aquí,hemos decidido enviarlo a tu colegio, así como ya lo conoces muy bien, pues podrás enseñárselo a mi hijastro. Es un año mayor que tú, pero haréis muy buenas amistades. Me harías un gran favor.
-¿Papá?,¿me estás pidiendo que me haga amiga del hijo de la novia de mi padre?
-Si.. lo siento Pauline, no hay otro colegio cerca, y nos vendría muy bien este.
-Pero papá...
-Por favor..
-Bueno... vale.. -Me costó decir.
-¡Bién! pues mañana irá al colegio. Es muy simpático y agradable, te caerá bien.
-Ok..
-¡Pauline!, vamos a comer.-Gritó mi madre desde abajo.
-Lo siento papá, me llama mamá para comer, tengo que colgar.
-Bueno pues muchas gracias Pauline, dale recuerdos a tus hermanas... y... a tu madre.Hasta luego.-Se despidió.
-Vale, adiós papá.-Me despedí.
Bajé y me senté en la silla para comer.
-¿Qué quería tu padre Pauline?-Se interesó mi madre.
-¿Papá?, ¿Esque has hablado con papá?-Dijeron mis hermanas a la vez, sorprendidas.
-Si...
-¿Y que quería?-Se interesaron también, mis hermanas.
-Pues.. que el hijo de su ... novia, se va a venir a nuestro colegio, y viene mañana.. quería que yo hiciera amistades con él, y le enseñara el colegio.
-¿Qué?-Soltaron mis hermanas.
-¿Mamá?
-¡Mamá!
Me cogió mi mano, me miró.. y con un lento acercamiento sus labios se juntaron con los míos, y de una manera rara, pude notar su frescura.. me encantaba..
-¡Pauline!, ¡Pauline!
Abrí los ojos.. él , Mario, ya no estaba, había desaparecido,todo había sido un sueño.
-¡Pauline!, que te has quedado dormida.-Era mi hermana Carol.
-..bue..nos..días-Le dije soñolienta.
-Mamá te ha estado llamando durante diez minutos, ¡vamos!, ¡date prisa!.- Cerró la puerta y se fue.
Me senté en la cama, y con varios estiramientos, conseguí levantarme. Me asomé por la ventana, hoy el cielo estaba gris, parecía que iba a llover. Cogí una camiseta beys con unos vaqueros, y unas botas marrones. Ese día lo notaba raro, estaba rara,bastante rara. ¡Ah! ya recuerdo.. aquel chico con esa sonrisa perfecta. Uf, casi lo había olvidado.
-¡Pauline!- Gritó mi madre, ya un poco cabreada.-¡Vamos o llegarás tarde!
-¡Voy mamá!-Le dije.
Bajé corriendo las escaleras. Allí estaba mi desayuno, ya frío pero comestible.
-Buenos días mamá.-Saludé.
-Buenos días, espero que esto no se vuelva a repetir, ¿entendido?.-Me dijo mi madre.
-Lo siento mamá.
-Ayer me lo pasé genial, gracias a vosotras.-Me agradeció mi madre.
-No hay de que mami, yo también me lo pasé muy bien...-Dije en tono irónico.
-¿Y ese chico que había cuando te llamé?, ¿ quién era?-Se interesó.
-¿Quién?-Me hice la tonta.
-Un chico guapo, alto, con el que te cruzaste en "woman secret".-Me indicó.
-No recuerdo ninguno... ¡Ah , si!, ¿ese?, pues que se me calló... se me calló la cartera y me la cogió él.-Me inventé.
-No llevabas ninguna cartera.. pero bueno, ya veo que no me lo quieres contar, asique tu eres libre, no te obligo a nada.-Dijo mi madre, y con una sonrisa se acercó y me abrazo.
-¡Pauline!, vamos, que ha venido el autobús.-Me llamó mi hermana.
-Adiós mamá, ¡te quiero!.-Me despedí.
Llegamos a clase, rápidamente me acerqué a Estrella y empezamos ha hablar.
-¡Hola cariño!-Le saludé.
-¡Hola guapa!
-Tía.. he tenido un sueño.. que ahora recuerdo que ha sido con aquel chico de ayer.. Mario.
-¿Qué has soñado?-dijo en un tomo más romántico.
-Pues.. que nos besábamos.
-Tíaa.. a ti lo que te pasa es ¡que te has enamorado!-Me soltó a lo alto.
-shhhh.. que nos oyen. No se.. pero me parece que me he dado un gran golpe, no lo se.-Confesé.
- ¿Tú crees?, parecía super simpático, y guapo, además de tener una sonrisa encantadora.
-Lo sé, fue en lo primero que me fijé.-Le dije.
Por otro lado de la clase.
-¡Eih, Tamy!-Llamó Samuél a mi hermana.
-¡Hola Samuel!
-Que.. lo de ayer.. que ..
-No, espera.. lo siento, esque estaba nerviosa, no sabía que contestar y me inventé que no te escuchaba, lo siento..-dijo arrepentida.
-No pasa nada, igual yo fue un poco rápido..
-¡Que va!, para nada, además, a mí me gustan así..-dijo en un tono romántico e irónico.
-A,¿si?, y entonces.. ¿qué piensas?-Preguntó Samuel, intrigado.
-No se.. igual nunca lo había pensado ni imaginado, eres muy amigo mío, deja pasar el tiempo.
-Lo sé, pero te esperaré.. -Le dijo a Tamy.
El profesor no tardó en llegar. El resto de la mañana fue pasando muy lenta. Yo no paraba de pensar en ese chico del centro comercial.
Llegué a mi casa, y me senté en el sofá. Puse la televisión. En unos segundos entraron mis hermanas.
-Tamara, luego me explicas las matemáticas, que no entiendo nada.-Le dijo Caroline.
-¡Eih! a mi también, Tamy.-Dije un poco seria.
-Está bien... Oye Pauline, te noto un poco rara,¿qué te pasa?-Me preguntó mi hermana.
-Nada... ¿por?
-No se.. desde ayer estás como, ausente.
-Ausente, ¿yo?
-Pues si..-intervino Caroline.
-¡Que no!-Me levanté y me fui.-¿¡Esque no puedo estar tranquila durante un momento?!-Y cerré la puerta de un portazo y me dirigí a mi cuarto.
-¡Pauline! , ¿qué son esos gritos?
-¡Nada mamá!-Dije subiendo las escaleras.
Entré en mi habitación y me tumbé en la cama, miré al techo.
-Puf.. no se lo que me pasa.. ¿estaré enamorada?.. tal vez..Pero no puede ser, si a ese chico ni lo conozco..-Dije en voz baja.
Riiinnngg
-¿Si?-Cogió mi madre el teléfono.
-Hola,María, soy tu... soy Fran.-Le costó a mi padre decir.
-Ho...hola Fran, ¿cómo te va?
-Bien.. ¿e..está tu hija?,¿Pauline?-Preguntó mi padre.
-¿Mi hija?.. si, un momento.-Dijo.-¡Pauline!, es papá.-Yo me sorprendí al oír esa palabra, y menos en mi madre.
-¿Si?
-Hola hija.
-a.. hola papá..
-Te llamaba para contarte una cosa; resulta que mi novia, Natalia, la que viste ayer en el centro comercial, vivía en Madrid, pero se mudó cuando me conoció y junto con ella vino su hijo Javié. El que tuvo con su marido, pero se separaron. Asique como ahora vive aquí,hemos decidido enviarlo a tu colegio, así como ya lo conoces muy bien, pues podrás enseñárselo a mi hijastro. Es un año mayor que tú, pero haréis muy buenas amistades. Me harías un gran favor.
-¿Papá?,¿me estás pidiendo que me haga amiga del hijo de la novia de mi padre?
-Si.. lo siento Pauline, no hay otro colegio cerca, y nos vendría muy bien este.
-Pero papá...
-Por favor..
-Bueno... vale.. -Me costó decir.
-¡Bién! pues mañana irá al colegio. Es muy simpático y agradable, te caerá bien.
-Ok..
-¡Pauline!, vamos a comer.-Gritó mi madre desde abajo.
-Lo siento papá, me llama mamá para comer, tengo que colgar.
-Bueno pues muchas gracias Pauline, dale recuerdos a tus hermanas... y... a tu madre.Hasta luego.-Se despidió.
-Vale, adiós papá.-Me despedí.
Bajé y me senté en la silla para comer.
-¿Qué quería tu padre Pauline?-Se interesó mi madre.
-¿Papá?, ¿Esque has hablado con papá?-Dijeron mis hermanas a la vez, sorprendidas.
-Si...
-¿Y que quería?-Se interesaron también, mis hermanas.
-Pues.. que el hijo de su ... novia, se va a venir a nuestro colegio, y viene mañana.. quería que yo hiciera amistades con él, y le enseñara el colegio.
-¿Qué?-Soltaron mis hermanas.
-¿Mamá?
-¡Mamá!
sábado, 19 de marzo de 2011
Capítulo 3 - Una visita por el centro comercial.
Una persona adulta, alta, de caracteres masculinos se veía a lo lejos del centro comercial.
-¡Corred!,¡Entretened a mamá!-Le dije sofocada a Mis hermanas.
-Mamá, vamos a entrar en esta tienda, ve probándote cosas.-Le dijo Tamara con una voz nerviosa.
-Bueno pero vosotras también eh, pero sin prisas que necesito mi tiempo-nos contestó.
-Puedes tardar el tiempo que quieras.. -Le comentó Caroline.
Entraron en un Starbuck.
-Cariño, ¿qué te pasa?, te noto un poco pálido, ¿qué ha ocurrido?-Le preguntó la chica aturdida.
-Esa es mi ex mujer... por eso te e dicho que viniésemos aquí ... lo siento.-Le dijo mi padre a su novia.
-¡Oh!, era eso, no pasa nada cariño, te entiendo,... ¿lo vuestro no terminó muy bien, no?-Le preguntó Natalia, una mujer alta, con el pelo muy arreglado, ojos verdes y piel blanquezina, pelo castaño y dientes muy blancos.
-No... no muy bien, pero ahora mi vida ha cambiado , conociendo a la chicas más guapa del mundo- Le hizo la pelota mi padre.
-¡Anda y no seas tonto!, tu si que eres el mas guapo, cariñoso, amable...
-¡Para!, que me pongo rojo-Dijo mi padre, y con una sonrisa se besaron.
-Te quiero.- Le susurró Natalia. Un camarero se acercó a su mesa preguntándole si iban a tomar algo,
Natalia se pidió un descafeinado de máquina y mi padre otro igual , pero con más azúcar.
-Parecemos adolescentes.
-Lo somos.
-No, ya tenemos nuestra edad.. y a ti se te nota un montón.-Bromeó mi padre.
-¿Perdona?, a ti se te nota más y lo sabes.
-No, tu ya tienes canas, ¿no te las ves?
-¿Qué?- La chica sacó un espejo de su bolso y se revolvió el pelo para comprobar que lo que su novio le decía era mentira.
Mientras, el camarero de antes, un hombre bajito y con un fino bigote negro, se acercó y les dio su pedido.
Después continuaron la conversación.
-¿Las ves?.-Volvió a bromear mi padre.
-Pues.. no, no las veo.
-Pues valla... mayor,canosa, y ....
-Y la chica mas afortunada del mundo- Le interrumpió, y tras decir la última palabra, se acercó y lo besó.
-¡Guau!, ha sido el beso más dulce.-Dijo mi padre que seguidamente bebió un sorbo de su descafeinado, manchándose el filo de los labios. Natalia empezó a reírse.
-¿De qué te ríes?-Le preguntó mi padre serio.
-Pues tú ya tienes bigote blanco.-Continuó Natalia riéndose.
La novia de mi padre cogió una servilleta y le limpió.
-a.. era eso, ya me pensaba que era verdad.-Dijo mi padre con una sonrisilla.
Mientras, en el otro lado del centro comercial.
-¿Qué os parece este, chicas?-Le preguntó mi madre a mis hermanas.
-Ese te queda genial.-Mientras, por los pasillos enormes del centro comercial, rondábamos Estrella y yo, que vigilábamos las tiendas cuando vimos a papá en el Starbuck. Por los cristales transparentes nos asomamos y vimos que estaba con una chica mayor, ojos verdes, bastante guapa. Imaginamos que era su novia. Pero no quise pensar más en el tema, me daba escalofríos.
-Esa es.. ¿su novia?-Me preguntó Estrella.
-No se.. pero parece que con ella se lo pasa mejor que con mi madre..-dije, un poco triste.
-Pauline, tu madre no se lo merecía. Ella le da miles de vueltas a esa chica.
-Gracias Estrella.- Le sonreí y le di un abrazo.
-No me lo agradezcas, es la verdad. Puede ser muy guapa, porque lo es, pero como tu madre, no encontrará a ninguna.- Comentó Estrella. Le volví a dar un abrazo, esta vez más fuerte.
-Gracias, en serio.-Le agradecí.
De repente vimos a la pareja que se levantaba, vimos como mi padre le cogía su abrigo y se lo ponía a ella. Se acercó mi padre, y la besó.
-¿Qué hacemos?, No se si saludarle.. - le dije indecisa.
-Salúdalo, aunque no te guste, es tu padre.-Me dijo Estrella.
-¡Papá!.-Grité. Corrí y le abracé.
-¡Pauline!, ¿dónde están tus hermanas?- Me preguntó papá.
-Con mamá, hemos venido todas, y esta es...
-Natalia, mi novia.-dijo mi padre.
-Hola Natalia, yo soy Pauline.
-Encantada.-La chica parecía agradable, pero no dejaba de ser la novia de mi padre.
-Nosotras nos tenemos que ir, hasta luego papá.-Me despedí con un beso en la mejilla y otro a su novia.
-Adios chicas.-Se despidió papá.
Corrimos hacía mamá, una tienda de chicas "woman secret" , nos detuvo.
-¿Entramos?-Le propuse.
-¡Vale!
-Mira que camiseta tia.. ¡La quiero!-Dije con carita de cachorrito.
-¡Yo quiero esta!.-Señaló Estrella a una camiseta de rayas azules y blancas con un conejito en el lado.
-¡Ala! ya son las diez, nos van a cerrar.-Dije señalando la puerta, que ya estaba bajada media persiana.
-¡Vámonos!.-Y tras salir de la puerta agachadas, me dí con la persiana en la cabeza, se me nubló la vista, me tropecé con el escalón y me estrellé contra alguien.
-¡Aih!, Perdona.. Lo siento.-La voz se me agudizó cuando ví que un chico alto, ojos grandes y marrones, sonrisa perfecta , pelo corto y piel morenita me extendía su mano. La cogí y me levantó.
- ¿Estás bién?.-Me preguntó.
-Si, lo siento.-Me ruboricé.
-No importa, soy Mario y ¿tú?-Se presentó.
-Yo soy Pauline.
-Es un nombre muy bonito.-Me dijo el chico de los ojos grandes y sonrisa perfecta.
Estrella se había quedado mirándonos embobados. Por un segundo nos miramos fijamente con dos sonrisas en la boca, y aún yo estaba cogida de su mano.
Mis pantalones blancos se mancharon un poco, pero en ese momento me daba igual todo.
-Gra.. gracias.-Dije yo un poco tímida.
-¡Chicas!-Gritó mi madre desde la tienda de enfrente.-¡Vamos!
-¡oh!.. Lo siento nos tenemos que ir, encantadas.-Dijo Estrella sin mucho que ver en la conversación.
-Si, nos vamos ya, encantada Mario, ya nos veremos en otro momento.-dije.
-Si, hasta pronto.-Me dijo con su sonrisa perfecta.
Salimos fuera, nos montamos en el coche, llevamos a Estrella a su casa y llegamos a la mía. Yo, estaba un poco perdida, sin parar de recordar aquellos grandes ojos y sonrisa perfecta..
-¡Corred!,¡Entretened a mamá!-Le dije sofocada a Mis hermanas.
-Mamá, vamos a entrar en esta tienda, ve probándote cosas.-Le dijo Tamara con una voz nerviosa.
-Bueno pero vosotras también eh, pero sin prisas que necesito mi tiempo-nos contestó.
-Puedes tardar el tiempo que quieras.. -Le comentó Caroline.
Entraron en un Starbuck.
-Cariño, ¿qué te pasa?, te noto un poco pálido, ¿qué ha ocurrido?-Le preguntó la chica aturdida.
-Esa es mi ex mujer... por eso te e dicho que viniésemos aquí ... lo siento.-Le dijo mi padre a su novia.
-¡Oh!, era eso, no pasa nada cariño, te entiendo,... ¿lo vuestro no terminó muy bien, no?-Le preguntó Natalia, una mujer alta, con el pelo muy arreglado, ojos verdes y piel blanquezina, pelo castaño y dientes muy blancos.
-No... no muy bien, pero ahora mi vida ha cambiado , conociendo a la chicas más guapa del mundo- Le hizo la pelota mi padre.
-¡Anda y no seas tonto!, tu si que eres el mas guapo, cariñoso, amable...
-¡Para!, que me pongo rojo-Dijo mi padre, y con una sonrisa se besaron.
-Te quiero.- Le susurró Natalia. Un camarero se acercó a su mesa preguntándole si iban a tomar algo,
Natalia se pidió un descafeinado de máquina y mi padre otro igual , pero con más azúcar.
-Parecemos adolescentes.
-Lo somos.
-No, ya tenemos nuestra edad.. y a ti se te nota un montón.-Bromeó mi padre.
-¿Perdona?, a ti se te nota más y lo sabes.
-No, tu ya tienes canas, ¿no te las ves?
-¿Qué?- La chica sacó un espejo de su bolso y se revolvió el pelo para comprobar que lo que su novio le decía era mentira.
Mientras, el camarero de antes, un hombre bajito y con un fino bigote negro, se acercó y les dio su pedido.
Después continuaron la conversación.
-¿Las ves?.-Volvió a bromear mi padre.
-Pues.. no, no las veo.
-Pues valla... mayor,canosa, y ....
-Y la chica mas afortunada del mundo- Le interrumpió, y tras decir la última palabra, se acercó y lo besó.
-¡Guau!, ha sido el beso más dulce.-Dijo mi padre que seguidamente bebió un sorbo de su descafeinado, manchándose el filo de los labios. Natalia empezó a reírse.
-¿De qué te ríes?-Le preguntó mi padre serio.
-Pues tú ya tienes bigote blanco.-Continuó Natalia riéndose.
La novia de mi padre cogió una servilleta y le limpió.
-a.. era eso, ya me pensaba que era verdad.-Dijo mi padre con una sonrisilla.
Mientras, en el otro lado del centro comercial.
-¿Qué os parece este, chicas?-Le preguntó mi madre a mis hermanas.
-Ese te queda genial.-Mientras, por los pasillos enormes del centro comercial, rondábamos Estrella y yo, que vigilábamos las tiendas cuando vimos a papá en el Starbuck. Por los cristales transparentes nos asomamos y vimos que estaba con una chica mayor, ojos verdes, bastante guapa. Imaginamos que era su novia. Pero no quise pensar más en el tema, me daba escalofríos.
-Esa es.. ¿su novia?-Me preguntó Estrella.
-No se.. pero parece que con ella se lo pasa mejor que con mi madre..-dije, un poco triste.
-Pauline, tu madre no se lo merecía. Ella le da miles de vueltas a esa chica.
-Gracias Estrella.- Le sonreí y le di un abrazo.
-No me lo agradezcas, es la verdad. Puede ser muy guapa, porque lo es, pero como tu madre, no encontrará a ninguna.- Comentó Estrella. Le volví a dar un abrazo, esta vez más fuerte.
-Gracias, en serio.-Le agradecí.
De repente vimos a la pareja que se levantaba, vimos como mi padre le cogía su abrigo y se lo ponía a ella. Se acercó mi padre, y la besó.
-¿Qué hacemos?, No se si saludarle.. - le dije indecisa.
-Salúdalo, aunque no te guste, es tu padre.-Me dijo Estrella.
-¡Papá!.-Grité. Corrí y le abracé.
-¡Pauline!, ¿dónde están tus hermanas?- Me preguntó papá.
-Con mamá, hemos venido todas, y esta es...
-Natalia, mi novia.-dijo mi padre.
-Hola Natalia, yo soy Pauline.
-Encantada.-La chica parecía agradable, pero no dejaba de ser la novia de mi padre.
-Nosotras nos tenemos que ir, hasta luego papá.-Me despedí con un beso en la mejilla y otro a su novia.
-Adios chicas.-Se despidió papá.
Corrimos hacía mamá, una tienda de chicas "woman secret" , nos detuvo.
-¿Entramos?-Le propuse.
-¡Vale!
-Mira que camiseta tia.. ¡La quiero!-Dije con carita de cachorrito.
-¡Yo quiero esta!.-Señaló Estrella a una camiseta de rayas azules y blancas con un conejito en el lado.
-¡Ala! ya son las diez, nos van a cerrar.-Dije señalando la puerta, que ya estaba bajada media persiana.
-¡Vámonos!.-Y tras salir de la puerta agachadas, me dí con la persiana en la cabeza, se me nubló la vista, me tropecé con el escalón y me estrellé contra alguien.
-¡Aih!, Perdona.. Lo siento.-La voz se me agudizó cuando ví que un chico alto, ojos grandes y marrones, sonrisa perfecta , pelo corto y piel morenita me extendía su mano. La cogí y me levantó.
- ¿Estás bién?.-Me preguntó.
-Si, lo siento.-Me ruboricé.
-No importa, soy Mario y ¿tú?-Se presentó.
-Yo soy Pauline.
-Es un nombre muy bonito.-Me dijo el chico de los ojos grandes y sonrisa perfecta.
Estrella se había quedado mirándonos embobados. Por un segundo nos miramos fijamente con dos sonrisas en la boca, y aún yo estaba cogida de su mano.
Mis pantalones blancos se mancharon un poco, pero en ese momento me daba igual todo.
-Gra.. gracias.-Dije yo un poco tímida.
-¡Chicas!-Gritó mi madre desde la tienda de enfrente.-¡Vamos!
-¡oh!.. Lo siento nos tenemos que ir, encantadas.-Dijo Estrella sin mucho que ver en la conversación.
-Si, nos vamos ya, encantada Mario, ya nos veremos en otro momento.-dije.
-Si, hasta pronto.-Me dijo con su sonrisa perfecta.
Salimos fuera, nos montamos en el coche, llevamos a Estrella a su casa y llegamos a la mía. Yo, estaba un poco perdida, sin parar de recordar aquellos grandes ojos y sonrisa perfecta..
Capítulo 2
Toc,toc.
-¿Se puede?.
-Si, pasa rápido y mira-me animó mi hermana-Samuel se me está declarando.. no se que decir-me dijo confusa.
Samuel, era su mejor amigo, moreno, ojos marrones y un poco egocéntrico, pero bastante atractivo.
-Pues, dile que tu tambien le quieres, le hará mucha ilusión jajaja- Le guiñé el ojo a mi hermana.
-Si claro.. jaajaj, no, en serio, ¿qué le digo?-me preguntó indecisa.
- No se.. ¿te gusta?, tal vez, es hora de empezar una nueva historia, ¿no crees?.
-Esque.. como que es muy amigo mío.. y yo creo que no me gusta- me contestó.
-Bueno.. pues.. no le contestes-le dije.
Riiiinnnnggggg-Sonó el teléfono.
-¡Cógelo Pauline!-me dijo mi hermana.
-Voooy,¿si?
-Hola Pauline,soy Samuel, ¿está tu hermana?
-emmmmmm.... Tamy es Samuel que dice que si está mi hermana, ¿qué le digo?-dije a lo bajini.
-¡Dámelo!-me gritó-¿si?
-Hola Tamy, ¿has visto mi mensaje?-me preguntó.
Mientras yo hacía muecas para escuchar, pero no me enteraba.
-eee... si..
-y, ¿qué piensas?-Tamy empezó a hacer ruidos con una bolsa.
-eeem.. lo siento pero no te escucho, ¿qué dices?
-Que,¿qué piensas?-volvió a repetir en un sonido más fuerte detrás de los ruidos sonoros de la bolsa.
-¿Cómo?, no me entero, lo siento, tengo que colgar, luego hablamos, adios,un beso- Y trás un sonido del teléfono colgó.
-Pero Tamy, ¿qué has hecho?-Le pregunté sorprendida.
-Pues tia.. que no sabía que contestar..
-Pues dile que si lo has leido y que ... no se.. dile que ahora mismo no quieres líos.. pero dile algo, no le dejes así.
-Bueno, luego se lo diré, ahora vete, luego hablamos-Me dijo un poco seca.
-A , vale.. adios-Y salí de su cuato, cerré la puerta y me fui a la habitación de Carol.
-Eh, ¡Carol!, ¿qué haces?-Dije en voz alta, ya que estaba escuchando música a todo volumen y no se había dado cuenta de que había entrado- ¿Carol?- le volví a repetir.
-¡Ah!, Hola, ¿qué quieres?-Me dijo.
-Pues nada, que Samuel se ha declarado a Tamy.
-¿Qué?, y ¿qué le ha dicho?.
-Nada, despues le ha llamdo y ha simulado que no le escuchaba y ha colgado-Le expliqué.
-Valla... ahora iré a hablar con ella-Me dijo, de repente sonó el timbre.
-Vale, bueno me voy que será Estrella, adios-Me despedí- y baja el volumen de la música.
-Adios.
-¡Pauline, es Estrella, baja!-me gritó mi madre desde abajo.
Corriendo bajé las escaleras y trás un salto caí al lado de la puerta.
-¡Hola Estrella!- Ella era mi mejor amiga, tenía el pelo rizado, ojos marrones,era muy lista y un poco presumida.
Un beso.
-Perdón por haber llegado tan tarde.. ya me entiendes, nunca soy puntual-Me explicó.
Risas y un abrazo.
-¡Pasa!-Le invité.
Subimos por las escaleras y nos encontramos a Tamy que venía del baño.
-¡Hola tamy!
-¡Hola Estrella!
Un beso.
-Nos vamos a mi habitación, si quieres algo allí estamos.-Le dije.
-Vale-Dijo con una sonrisilla.
Entramos en mi habitación y empezamos a hablar.
-Oye.. he pensado que.. haber, tu madre no está muy animada, así que no le vendría mal una vuelta por el centro comercial.. - Me ofreció Estrella.
-Guau, que idea, y después a un restaurante italiano de esos que le gusta tanto-Continué.
-Si, es una gran idea- Abrimos la puerta de mi habitación y bajamos, allí en el salón estaba mi madre.
-¡Hola mamá!
-¡Hola María!- Saludó Estrella.
-Mamá, ¿qué te parece ir con nosotras al centro comercial?-le pregunté.
-¿Ahora?
-Sí, así te hará despejarte un poco y pasar una buena tarde.
-¡Vale!, pues esperadme aquí que voy a arreglarme y nos vamos ya-Se animó.
Cerró la puerta del salón y subió las escaleras hasta su habitación que antes de llegar tenía que pasar por la de Tamara, que estaba en frente de las escaleras.
-Mamá, ¿a dónde vas?-Preguntó Tamara.
-Voy a dar una vuelta al centro comercial con tu hermana y Estrella, ¿te vienes?-Le dijo mi madre.
-Pues no tengo muchas ganas, pero... ¡Vale!, se lo voy a decir a Carol-Confirmó mi hermana.
-Vale, pero daos prisa que si no se hace tarde.
-Vale mamá.-Mi madre se fue a su habitación y mientras Tamy fue a hablar con Carol.
-¿Se puede?-Dijo Tamy tocando a la puerta.
-Si, ¿qué quieres?
-Que si te quieres venir al centro comercial con Pauline,Estrella, mamá y conmigo.
-¡Vale!
-Pues vamos, que ha dicho mamá que nos demos prisa o se hace tarde.-Dijo tamy.
Prontó se arregló mi madre y bajó.
-¡Vamos chicas!
-¡Boilé!- Dijimos Estrella y yo, casi al unísono. Se había dejado su pelo natural, y aunque era un poco corto le quedaba genial, su pelo negro estaba super brillante. Además se había puesto una camisa con una falda alta y unos tacones que le hacían más alta.-Estás preciosa.
-Gracias, pero venga, que se nos hace de noche, ¡Caroline!, ¡Tamara!, ¿bajáis?-Gritó mi madre.
Mis hermanas bajaron corriendo por las escaleras.
-Bien, pues ya nos podemos ir, Carol coge las llaves y cierra.-Nos montamos todas en el coche y nos fuimos al centro comercial. Cuando llegamos, decidimos que primero iríamos a dar una vuelta y ver tiendas.
Pero algo nos detuvo,algo que nos llevaría a una gran desilusión..
-¿Se puede?.
-Si, pasa rápido y mira-me animó mi hermana-Samuel se me está declarando.. no se que decir-me dijo confusa.
Samuel, era su mejor amigo, moreno, ojos marrones y un poco egocéntrico, pero bastante atractivo.
-Pues, dile que tu tambien le quieres, le hará mucha ilusión jajaja- Le guiñé el ojo a mi hermana.
-Si claro.. jaajaj, no, en serio, ¿qué le digo?-me preguntó indecisa.
- No se.. ¿te gusta?, tal vez, es hora de empezar una nueva historia, ¿no crees?.
-Esque.. como que es muy amigo mío.. y yo creo que no me gusta- me contestó.
-Bueno.. pues.. no le contestes-le dije.
Riiiinnnnggggg-Sonó el teléfono.
-¡Cógelo Pauline!-me dijo mi hermana.
-Voooy,¿si?
-Hola Pauline,soy Samuel, ¿está tu hermana?
-emmmmmm.... Tamy es Samuel que dice que si está mi hermana, ¿qué le digo?-dije a lo bajini.
-¡Dámelo!-me gritó-¿si?
-Hola Tamy, ¿has visto mi mensaje?-me preguntó.
Mientras yo hacía muecas para escuchar, pero no me enteraba.
-eee... si..
-y, ¿qué piensas?-Tamy empezó a hacer ruidos con una bolsa.
-eeem.. lo siento pero no te escucho, ¿qué dices?
-Que,¿qué piensas?-volvió a repetir en un sonido más fuerte detrás de los ruidos sonoros de la bolsa.
-¿Cómo?, no me entero, lo siento, tengo que colgar, luego hablamos, adios,un beso- Y trás un sonido del teléfono colgó.
-Pero Tamy, ¿qué has hecho?-Le pregunté sorprendida.
-Pues tia.. que no sabía que contestar..
-Pues dile que si lo has leido y que ... no se.. dile que ahora mismo no quieres líos.. pero dile algo, no le dejes así.
-Bueno, luego se lo diré, ahora vete, luego hablamos-Me dijo un poco seca.
-A , vale.. adios-Y salí de su cuato, cerré la puerta y me fui a la habitación de Carol.
-Eh, ¡Carol!, ¿qué haces?-Dije en voz alta, ya que estaba escuchando música a todo volumen y no se había dado cuenta de que había entrado- ¿Carol?- le volví a repetir.
-¡Ah!, Hola, ¿qué quieres?-Me dijo.
-Pues nada, que Samuel se ha declarado a Tamy.
-¿Qué?, y ¿qué le ha dicho?.
-Nada, despues le ha llamdo y ha simulado que no le escuchaba y ha colgado-Le expliqué.
-Valla... ahora iré a hablar con ella-Me dijo, de repente sonó el timbre.
-Vale, bueno me voy que será Estrella, adios-Me despedí- y baja el volumen de la música.
-Adios.
-¡Pauline, es Estrella, baja!-me gritó mi madre desde abajo.
Corriendo bajé las escaleras y trás un salto caí al lado de la puerta.
-¡Hola Estrella!- Ella era mi mejor amiga, tenía el pelo rizado, ojos marrones,era muy lista y un poco presumida.
Un beso.
-Perdón por haber llegado tan tarde.. ya me entiendes, nunca soy puntual-Me explicó.
Risas y un abrazo.
-¡Pasa!-Le invité.
Subimos por las escaleras y nos encontramos a Tamy que venía del baño.
-¡Hola tamy!
-¡Hola Estrella!
Un beso.
-Nos vamos a mi habitación, si quieres algo allí estamos.-Le dije.
-Vale-Dijo con una sonrisilla.
Entramos en mi habitación y empezamos a hablar.
-Oye.. he pensado que.. haber, tu madre no está muy animada, así que no le vendría mal una vuelta por el centro comercial.. - Me ofreció Estrella.
-Guau, que idea, y después a un restaurante italiano de esos que le gusta tanto-Continué.
-Si, es una gran idea- Abrimos la puerta de mi habitación y bajamos, allí en el salón estaba mi madre.
-¡Hola mamá!
-¡Hola María!- Saludó Estrella.
-Mamá, ¿qué te parece ir con nosotras al centro comercial?-le pregunté.
-¿Ahora?
-Sí, así te hará despejarte un poco y pasar una buena tarde.
-¡Vale!, pues esperadme aquí que voy a arreglarme y nos vamos ya-Se animó.
Cerró la puerta del salón y subió las escaleras hasta su habitación que antes de llegar tenía que pasar por la de Tamara, que estaba en frente de las escaleras.
-Mamá, ¿a dónde vas?-Preguntó Tamara.
-Voy a dar una vuelta al centro comercial con tu hermana y Estrella, ¿te vienes?-Le dijo mi madre.
-Pues no tengo muchas ganas, pero... ¡Vale!, se lo voy a decir a Carol-Confirmó mi hermana.
-Vale, pero daos prisa que si no se hace tarde.
-Vale mamá.-Mi madre se fue a su habitación y mientras Tamy fue a hablar con Carol.
-¿Se puede?-Dijo Tamy tocando a la puerta.
-Si, ¿qué quieres?
-Que si te quieres venir al centro comercial con Pauline,Estrella, mamá y conmigo.
-¡Vale!
-Pues vamos, que ha dicho mamá que nos demos prisa o se hace tarde.-Dijo tamy.
Prontó se arregló mi madre y bajó.
-¡Vamos chicas!
-¡Boilé!- Dijimos Estrella y yo, casi al unísono. Se había dejado su pelo natural, y aunque era un poco corto le quedaba genial, su pelo negro estaba super brillante. Además se había puesto una camisa con una falda alta y unos tacones que le hacían más alta.-Estás preciosa.
-Gracias, pero venga, que se nos hace de noche, ¡Caroline!, ¡Tamara!, ¿bajáis?-Gritó mi madre.
Mis hermanas bajaron corriendo por las escaleras.
-Bien, pues ya nos podemos ir, Carol coge las llaves y cierra.-Nos montamos todas en el coche y nos fuimos al centro comercial. Cuando llegamos, decidimos que primero iríamos a dar una vuelta y ver tiendas.
Pero algo nos detuvo,algo que nos llevaría a una gran desilusión..
viernes, 18 de marzo de 2011
1 . Un 2 de diciembre.
-Mamá, ¿estas llorando?-Le dije a mi madre.
- Si hija..-me contestó- hoy hace cuatro años que tu padre y yo nos separamos, y no e vuelto a hablar con él desde entonces- Me acerqué, la besé y me senté a su lado.
-Mamá, él solo te engañó, ¿qué culpa tienes tú?- Le pregunté pacíficamente.
- No es eso hija, esque tantos momentos que vivimos juntos, tantas palabras que nos dijimos y que ahora...-No terminó la frase, cuando la interrumpí yo- Y que ahora están en la memoria.. mamá, son parte de tu vida que te a traido buenos momentos... ¿Que ha pasado eso?, ya, pero no hay vuelta atrás, es el destino y tú no lo puedes cambiar, ¿y sabes lo que vamos ha hacer?, vamos a olvidarnos de todo, vamos a empezar una nueva vida... sin papá, porque aunque a mi me cueste, lo conseguiremos- Se me echó, y me abrazó.
En ese momento el autobús pitó, teníamos que irnos al insti o llegaríamos tarde.
-Vamos Carol, ¿y tamy?-Le pregunté confusa.
-No lo se.. me he despertado y ya no estaba.
- ¡Estoy aquí!- Una voz sonó de lejos, era Tamy-¡Vamos!- Nos gritó a Carol y a mí.
Pronto nos metimos en el bus.
-¡Buenos días!- Las tres entramos en la clase.
-Bien, ya estamos todos,pues..
-¡No, seño, falto yo!, perdón por el retraso- Era Estrella, mi mejor amiga, hacía un año que nos conocimos pero nuestra amistad era muy fuerte.
-Bueno, pues ya podemos empezar, demos un repaso al exámen, que como todos sabéis es dentro de dos días, y pués, empezaremos a repasar...
Mientras tanto yo hablaba con Estrella -Tía hoy hace cuatro años que mis padres se divorciaron y... mi madre no está muy bien,ni yo.. pero mi madre es la que está peor, hoy la he encontrado llorando en la cocina.
-¿Si?, pues tía pobrecilla.. y, ¿qué le has dicho?- me contestó.
-Pués, le he dicho que empezáramos una nueva vida sin papá...aunque me costara...
-Haber niñas la pizarra está aquí asique ¡antended!-nos gritó la seño.
Despues de las clases volvimos a casa.
-¡Hola mamá!-le saludamos las tres.
-Buenas tardes niñas, venga lavaos las manos y vamos a comer-nos dijo.
-¿Qué hay de comer?-Le preguntó Caroline.
-Macarrones con bacon y bechamel, lo que os gusta-Nos sentamos y empezamos a comer.
Comenzamos ha hablar de cosas que no pudieran recordar a mamá lo que había pasado.
Cuando terminamos nos levantamos y llevamos los platos a la cocina.
-¡Dios,estaba buenísimo!-Dije yo.
-Me alegro.
Subimos para arriba y cada una se fue a su habitación. Mientras yo, encendí el ordenador y me conecté al messenger y una pantallita anunció que alguien me hablaba, era Estrella.
-Hola Pauline, ¿Qué tal tu madre?.
-Bien, no está muy animada-le contesté
-jo..
-esque.. la noto rara, hoy no ha hablado en toda la comida.
-Normal,¿queres venirte a mi casa?-me preguntó.
- Pues.. yo que se.. esque estando mi madre así, prefiero estar con ella, vente tú-Le animé con una carita sonriente al final de la frase.
-Vale, estoy allí en diez minutos.
-Ok,chao-me despedí y con un "hasta luego" apagué el ordenador y me fui al cuarto de mi hermana Tamy.
- Si hija..-me contestó- hoy hace cuatro años que tu padre y yo nos separamos, y no e vuelto a hablar con él desde entonces- Me acerqué, la besé y me senté a su lado.
-Mamá, él solo te engañó, ¿qué culpa tienes tú?- Le pregunté pacíficamente.
- No es eso hija, esque tantos momentos que vivimos juntos, tantas palabras que nos dijimos y que ahora...-No terminó la frase, cuando la interrumpí yo- Y que ahora están en la memoria.. mamá, son parte de tu vida que te a traido buenos momentos... ¿Que ha pasado eso?, ya, pero no hay vuelta atrás, es el destino y tú no lo puedes cambiar, ¿y sabes lo que vamos ha hacer?, vamos a olvidarnos de todo, vamos a empezar una nueva vida... sin papá, porque aunque a mi me cueste, lo conseguiremos- Se me echó, y me abrazó.
En ese momento el autobús pitó, teníamos que irnos al insti o llegaríamos tarde.
-Vamos Carol, ¿y tamy?-Le pregunté confusa.
-No lo se.. me he despertado y ya no estaba.
- ¡Estoy aquí!- Una voz sonó de lejos, era Tamy-¡Vamos!- Nos gritó a Carol y a mí.
Pronto nos metimos en el bus.
-¡Buenos días!- Las tres entramos en la clase.
-Bien, ya estamos todos,pues..
-¡No, seño, falto yo!, perdón por el retraso- Era Estrella, mi mejor amiga, hacía un año que nos conocimos pero nuestra amistad era muy fuerte.
-Bueno, pues ya podemos empezar, demos un repaso al exámen, que como todos sabéis es dentro de dos días, y pués, empezaremos a repasar...
Mientras tanto yo hablaba con Estrella -Tía hoy hace cuatro años que mis padres se divorciaron y... mi madre no está muy bien,ni yo.. pero mi madre es la que está peor, hoy la he encontrado llorando en la cocina.
-¿Si?, pues tía pobrecilla.. y, ¿qué le has dicho?- me contestó.
-Pués, le he dicho que empezáramos una nueva vida sin papá...aunque me costara...
-Haber niñas la pizarra está aquí asique ¡antended!-nos gritó la seño.
Despues de las clases volvimos a casa.
-¡Hola mamá!-le saludamos las tres.
-Buenas tardes niñas, venga lavaos las manos y vamos a comer-nos dijo.
-¿Qué hay de comer?-Le preguntó Caroline.
-Macarrones con bacon y bechamel, lo que os gusta-Nos sentamos y empezamos a comer.
Comenzamos ha hablar de cosas que no pudieran recordar a mamá lo que había pasado.
Cuando terminamos nos levantamos y llevamos los platos a la cocina.
-¡Dios,estaba buenísimo!-Dije yo.
-Me alegro.
Subimos para arriba y cada una se fue a su habitación. Mientras yo, encendí el ordenador y me conecté al messenger y una pantallita anunció que alguien me hablaba, era Estrella.
-Hola Pauline, ¿Qué tal tu madre?.
-Bien, no está muy animada-le contesté
-jo..
-esque.. la noto rara, hoy no ha hablado en toda la comida.
-Normal,¿queres venirte a mi casa?-me preguntó.
- Pues.. yo que se.. esque estando mi madre así, prefiero estar con ella, vente tú-Le animé con una carita sonriente al final de la frase.
-Vale, estoy allí en diez minutos.
-Ok,chao-me despedí y con un "hasta luego" apagué el ordenador y me fui al cuarto de mi hermana Tamy.
jueves, 17 de marzo de 2011
Hola, me presento, soy Pauline y esta es mi historia.
Todos tenemos una historia, y cada una es personal, pero la mía es distinta, es especial...
Eran las una de la mañana, un 2 de dicembre cualquiera, en mi casa.Tamy, Carol y yo nos acostamos, ese día decidimos dormir las tres juntas, siempre nos contábamos todo y mamá aunque era un poco estricta siempre nos dejaba hasta tarde. Estubimos hablando durante más de media hora, cuando oímos unos gritos que venían del salón.
Mis hermanas y yo, bajamos corriendo.
-¡A mí no me engañas!, ¡Que te vallas!, ¡Que no vuelvas nunca más!-Gritó mamá.
- ¡Te lo repito, no estoy con otra!
- A, ¿no?, ¿y cómo explicas esos besos en la mejilla, y ese número de teléfono?- Señaló mamá a una tarjetita que decía:
"Aquí te dejo mi número de teléfono, ya hace dos meses que nos
conocimos y espero que entre nosotros halla algo más..
Besos, Natalia."
- María, te recuerdo que te pongas gafas porque eso no son besos..
- ¡¿Qué me ponga gafas?! ¡¿Vete y no vuelvas más?!- Mamá cerró la puerta de un portazo con papá y sus maletas fuera. Trás un gesto mamá nos dijo que nos fuésemos para arriba. Las tres nos subimos y trás una corrida nos metimos en la cama.
Eran las una de la mañana, un 2 de dicembre cualquiera, en mi casa.Tamy, Carol y yo nos acostamos, ese día decidimos dormir las tres juntas, siempre nos contábamos todo y mamá aunque era un poco estricta siempre nos dejaba hasta tarde. Estubimos hablando durante más de media hora, cuando oímos unos gritos que venían del salón.
Mis hermanas y yo, bajamos corriendo.
-¡A mí no me engañas!, ¡Que te vallas!, ¡Que no vuelvas nunca más!-Gritó mamá.
- ¡Te lo repito, no estoy con otra!
- A, ¿no?, ¿y cómo explicas esos besos en la mejilla, y ese número de teléfono?- Señaló mamá a una tarjetita que decía:
"Aquí te dejo mi número de teléfono, ya hace dos meses que nos
conocimos y espero que entre nosotros halla algo más..
Besos, Natalia."
- María, te recuerdo que te pongas gafas porque eso no son besos..
- ¡¿Qué me ponga gafas?! ¡¿Vete y no vuelvas más?!- Mamá cerró la puerta de un portazo con papá y sus maletas fuera. Trás un gesto mamá nos dijo que nos fuésemos para arriba. Las tres nos subimos y trás una corrida nos metimos en la cama.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)