Todos tenemos una historia, y cada una es personal, pero la mía es distinta, es especial...
Eran las una de la mañana, un 2 de dicembre cualquiera, en mi casa.Tamy, Carol y yo nos acostamos, ese día decidimos dormir las tres juntas, siempre nos contábamos todo y mamá aunque era un poco estricta siempre nos dejaba hasta tarde. Estubimos hablando durante más de media hora, cuando oímos unos gritos que venían del salón.
Mis hermanas y yo, bajamos corriendo.
-¡A mí no me engañas!, ¡Que te vallas!, ¡Que no vuelvas nunca más!-Gritó mamá.
- ¡Te lo repito, no estoy con otra!
- A, ¿no?, ¿y cómo explicas esos besos en la mejilla, y ese número de teléfono?- Señaló mamá a una tarjetita que decía:
"Aquí te dejo mi número de teléfono, ya hace dos meses que nos
conocimos y espero que entre nosotros halla algo más..
Besos, Natalia."
- María, te recuerdo que te pongas gafas porque eso no son besos..
- ¡¿Qué me ponga gafas?! ¡¿Vete y no vuelvas más?!- Mamá cerró la puerta de un portazo con papá y sus maletas fuera. Trás un gesto mamá nos dijo que nos fuésemos para arriba. Las tres nos subimos y trás una corrida nos metimos en la cama.
No hay comentarios:
Publicar un comentario