Nosotras nos reíamos a carcajadas. Samuel por otro lado también se rió de lo buena qe había sido esa llamada al movil de Natalia, fingiendo que era de orange, no pudo continuar la conversación porque el saldo se le acabó.
-¿Natalia?- Llamó mi padre.Por el momento Fran si trabajaba, pero no se levantaba tan pronto. En cambio Natalia no, asique le extrañó. Ella, despacio sin que Fran la escuchara, se acercó al baño donde llamó a la puerta.
-¿Quién es?-Preguntaron desde dentro.
-¡Soy yo! ¡Dios mío, Javié! ¡¿Ahora como nos vamos?!¡Ya puedes estar saliendo de aquí!-Gritaba.
-No, te he dicho que no saldré.
-¡Sal! ¡O derrivo la puerta!
-Derriva la puerta.
-¡Que no me contestes! Fran estaba dormido, ¿cómo se ha enterado?
-No lo se. Han llamado por teléfono...
-¿A estas horas?
-Si, ya sabes como son algunos...
-¡Vámonos ya!-Natalia levantó la voz. Fran que estaba mirando por todos lados acudió diréctamente al lugar de donde procedía el ruido. Allí , se encontró a Natalia.
-¿Qué haces aquí?-Preguntó mi padre.
-Enn....-En ese momento Javié abrió la puerta y miró sonriente a su madre, luego se giró y se subió a su cuarto.-Nada... no sabía dónde estaba Javié. ¿Quién ha llamado?
-No lo sé, cuando he ido a cogerlo ya habían colgado.
-Bueno.. pues... yo me voy para arriba...-Dijo Natalia empujando la maleta hacía la otra habitación sin que mi padre pudiera notarlo.
-Bueno, son las seis y media de la mañana, es temprano, pero ya no creo que pueda dormir, voy a desayunar.
-Vale, yo... me voy... para arriba.-Dijo titubeando.
-¿Te pasa algo? Estás un poco rara...
-¡Que va! Me voy fuera a tomar el aire...-Mi padre al escuchar eso se extrañó. Natalia abrió la puerta de su casa. Empezó a andar, mientras sacó su movil y llamo a Julián, ahora mismo tendrían que estar cogiendo el tren.
-¡Buenos días, Estrella!
-¡Hola Pauline!- Nos dimos un abrazo muy largo.-¡Enhorabuena!
-Gracias...
-¿Qué te pasa?
-Es por lo de Javié, que no quiero que se valla...
-Esque no se irá.
-Hoy hemos llamado a mi padre para que se despertara y se diera cuenta pero no sabemos si ha valido la pena.
-¡Claro que habrá valido la pena! ¡Mira! ¡Allí está Javié!
-¡Javiéééé!-Gritamos las dos. Él se acercó, corriendo. La profesora venía de lejos.
-¡Hola! ¿Habéis llamado vosotras por la mañana?
-¡Sí! ¡Dios! ¿Cómo ha ido?
-Pués me metí en el baño para que mi madre no me obligara a irme y llamaron por teléfono a casa pero cuando tu padre lo cogió, colgaron. Después llamaron al movil de mi madre y no se lo que pasó.
-Fui yo.-Se escuchó una voz.
-¡Samuel!-Sonrió.
-La llamé y le dije que era de Orange, le metí tema pero mi movil al rato se cortó, se me acabó el saldo... pero creo que dio tiempo.
-Si, después vino a sacarme del baño pero en seguida llegó tu padre, Pauline y pilló a mi madre. Pero puso una excusa... yo me subí para arriba...
-¡No te preocupes Javié! ¡Que al menos estás aquí! -Le animó Estrella, que se acercó a darle un beso.
Despues yo, me acerqué también y le abracé, pero despues vinieron mis hermanas y hicieron lo mismo. Samuel se quedó un poco solo.
-Me llamo ignoro...-Todas sonreimos, nos separamos de Javié y acudimos a Samuel. Tamara a parte de un abrazo le dió un beso.
-¡Me voy! ¡Gracias por todo!
-¡De nada Javié! - Gritamos casi al unísono.
Las clases del lunes fueron rápidas. Por la tarde hice los deberes y nos preparamos para un nuevo día.
No hay comentarios:
Publicar un comentario