-¡Ha contestado!-Grité emocionada tras ver un mensaje privado suyo, de Mario.
-¿Qué pone? ¿Qué pone?-Preguntó intrigada Estrella.
-Te leo: "Cariño, me alegro que no haya pasado nada, perdona por no contestar, no estuve ayer por la tarde, me tuve que ir a casa de Samuel, porque mi abuela se ha puesto mala y mis padres han tenido que ir a Madrid, a verla, no me llevé el móvil, lo siento.Te quiero"
-¡Que bonito! tía... pobrecito-Dijo Estrella.
-Sí... Voy a llamarlo.-Dije.
Toc toc.-En ese momento llamaron a la puerta.
-Pauline, ha venido alguien a verte.-Dijo mi madre con una sonrisa. Extrañada bajé corriendo y Estrella se quedó en mi cuarto. Por el filo de la puerta que estaba entornada pude verlo. ¡Era él! rápidamente me fui al baño me arreglé un poco el pelo, me coloqué el collar que me regaló y me acerqué a la puerta.
-¡Mario! -Me tiré entre sus brazos y nos fundimos en un beso dulce.-Ahora mismo te iba a llamar.
-¿Sí? Es que vengo de casa de Samuel, he pasado allí toda la noche, me dejé el móvil en casa-Me dijo.
-No importa, ¿cómo está tu abuela?
-Pues... bien... no va mal, pero fue un susto. Mis padres se quedaran todo el fin de semana. Yo me voy mañana... a Madrid.-Mi cara cambió.
-¡Hola!-Se escuchó a Estrella.
-Jo...¡Pues llévate el móvil!-Continué.
-¿Hola?
-Sí, lo llevaré, solo para llamarte a ti.
-oh, ¡te quiero!-Otro beso.
-¿Hola?
-¡Hola Estrella!-Saludamos los dos. Estrella puso cara de enfado.
-Ya os vale...llevo aquí tres minutos y no os habéis dado cuenta.
-Lo sentimos, venga, ¿te vienes?
-¿A dónde?
-A dar un paseo.
-A... no, gracias, ya me iba.-Estrella salió fuera y se despidió.-¡Adios!
-¡Estrella!-Desapareció.
-Bueno, ¡Tú y yo...! ¡Solos!
-Sí, ¡solos!-Sonreímos. Otro beso.-¿Vamos?
-Vamos.
"Me voy a escapar" Esa fue la última frase que pronunció su marido, Julián. ¿Lo haría de verdad? No lo sabía... pero no podía quedarse así. ¿Qué podría hacer? Cuando se escapara saldría en todos los medios de comunicación, radio,televisión,periódico... Natalia estaba dando vueltas por el salón, hacía diez minutos que había llegado de tirar la basura. Javié le había vuelto a insistir que le contara todo, pero Natalia se había negado.Se acercó a la cocina y cogió un vaso de agua natural. Mientras, iba pensando. Si, lo llamaría otra vez.Cogió su móvil y marcó el número de la prisión. Varios bip sonaron, pero nadie atendió.Tendría que irse, de nuevo. Pero ¿hoy? Ya no, eran las once y media de la noche. Mañana, por fin, si las cosas no salía mal, mañana estaría en Madrid.
Sábado, ¡por fin Sábado! puf... que hartura de semana. La que viene terminaría el curso, y por fin, ¡a disfrutar! Ayer, estuve con Mario, fuimos al parque, compramos bebidas y pasamos allí toda la tarde. Él por la mañana se iría a Madrid, con su familia, se quedaría allí todo el fín de semana. Después nos despedimos con un beso,varias palabras dulces,sinceras y con un "Te quiero".
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