-¿Qué es todo este desorden?-Le dijo su madre.
-Mamá... es que....-Comentó Estrella que ya se rindió.-Tengo que decirte algo...
-¡Sooorpeesaa!-Salimos nosotros. La madre de Estrella no pudo evitar un "oh" de entusiasmo, pero Estrella le siguió el rollo.
-Sabíamos que veníais hoy... y lo hemos preparado todo, para vosotros!-Dijo refiriéndose a su madre y a su padre que se acercó a la puerta.
-¡Gracias!-Clara,su madre y Rafael , su padre se besaron. Todos sonriendo por haber salido del apuro y empezamos a aplaudir.
De pronto empezó a llover.
-Valla...-Se quejó Javié.
-¡Ui! pues a mi me encanta que llueva..-Dije.
-¿Y eso?-Preguntó Mario. Esa pregunta me sorprendió.
-Porque no se... el ruido de la lluvia es muy curioso.. me hace pensar y me alegra el día.-Explique.
-¡A mi no me gusta! ¡No podemos jugar al fútbol!-Se quejó Samuel. Javié y Mario lo apoyaron.
-¿Y qué? pero hay otras cosas que se pueden hacer...yo por ejemplo me salgo fuera, en la puerta y pienso en mis cosas.. eso es improvisado.
-¿Improvisado?-Preguntó interesado Javié.
-Si, la vida es improvisada...
-¡Joe! Cada día se aprende algo nuevo...-Sonrió Javié.
-Quedaos a comer.-Propuso Rafaél.
-No se.. ya va a ser mucha molestia.-Se le escapó a Samuel.
-Pero si acabáis de llegar, eso no es molestia.-Dijo Clara.
-ee... si...-Todos miramos a Estrella.
-Mamá, que no se van a quedar... porque... porque tienen que hacer cosas...
-Bueno.. pues otro día será.-Dijo Clara llegando a la puerta. Después los dos, Rafaél y Pury se dirigieron a su habitación.
Nosotros fuimos a salir, estábamos en el porche.
-¡Valla!, no tengo paraguas...-Me lamenté.
-Si quieres te puedes venir conmigo, vengo en la moto, pero llevas el casco y un paraguas que tengo.
-e...
-Pues no vas a tener otra alternativa.. yo me voy con Tamy en mi paraguas, solo caben dos...-Dijo con una sonrisilla de maldad Samuel.
-Y conmigo tampoco.. porque...no, y punto, porque si no me hubieseis gastado la broma...además en mi paraguas también caben dos, Carol y yo.-Dijo para obligarme a ir con Mario. Yo, colorada, tuve que decir que sí.
Él me dejó un casco, y después se puso el suyo. Me costó colocármelo ya que nunca me había puesto uno. Me sentía mal, porque nunca me había montado en moto y mi madre siempre me decía que nunca me montara en una moto porque podría tener un accidente. Pero por una vez... no pasaba nada. Más bien, sería un secreto...
-¡Agárrate!-Me gritó Mario. Tamy, Samuel,Carol y Javié, siguieron andando hasta mi casa. Yo, le dí mi dirección a Mario. Me agarré bien fuerte a él, y la moto empezó a andar. Durante esos minutos junto a él, sentí un cosquilleo en mi barriga. Cada vez lo quería más.
Llegamos a mi casa. Los demás no habían llegado. Mario paró la moto en una esquina. Yo extrañada le dije.
-¿Por qué la paras aquí? mi casa está un poco más lejos....-Su mirada me impidió continuar la frase.
-Pauline, hace tiempo que intento decírtelo.. yo..
-¡Ya estamos aquí!-Se oyó la voz de Estrella. Los dos con fastidio y corage le miramos. Yo hice una postura de disimulación.
-ee.. he.. vuelto a interrumpir... ¿verdad?...-Dijo con cara de preocupación.
-Pues...-dije.
-¡No! no has.. interrumpido...-Dijo Mario. Pero él no se daba por vencido.
- ¡aaaaaaaaah!-Gritó Tamy. Todos corrimos a ver lo sucedido.-¡Qué asco! ¡Qué asco! ¡Dios! ¡Quita eso!
-Tamy... que solo es una araña.- Javié la cogió y con burla jugó con ella.
-Javié, siempre fastidiando...-Dije bromeando.
-¡Quítamelo!-Samuel se acercó y con un golpe echó a la araña que Javié había puesto de nuevo en el pantalón de Tamara.
-Gracias...-Samuel y Tamy se besaron.
-¡Oye! os podríais cortar... ¿no?-Dije bromeando. Samuel y Tamy pararon riéndose.
-¡Niñaas!-Se dio cuenta mi madre que estábamos fuera.-¿Entráis?
-¡Sii!-Mi madre se metió dentro y con disimulación Samuel se despidió de Tamy con un beso. Los demás nos despedimos con dos besos en la mejilla, Mario de forma vergonzosa se acercó a mí y me dio dos besos pero para mí eran diferentes...
Nos volvimos a despedir agitando la mano y entramos en mi casa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario